¿Como todo el mundo?

No es la primera vez que escribo sobre este tema y hoy quiero volver a compartir una reflexión con vosotros: somos seres sociales y como tales, hemos sido condicionados para comportarnos de una determinada forma y ajustarnos a unas reglas no siempre escritas: seguir las directrices de los mayores, atender las necesidades de los demás por encima de las nuestras, y en culturas tan gregarias como las hispanas, tratar de no sobresalir por encima de los otros miembros del grupo, por citar algunos ejemplos.

Aprendemos, ya desde edades muy tempranas, que es importante hacer las cosas “como las hace todo el mundo” y si te sales de ese molde, como mínimo, te van a considerar “raro o rara”, y no te extrañe si te colocan el “sanbenito” de conflictivo, oveja negra o asocial.

¿Cuántas cosas hacemos en nuestra contra por no salirnos de ese camino trillado? Cuántas veces dejamos de dar nuestra opinión por no contradecir a los mayores. Cuántas veces nos traicionamos a nosotros mismos atendiendo un teléfono en un momento inoportuno porque es lo que hace todo el mundo. Por qué aceptamos como normales comportamientos contra natura simplemente porque todos los siguen. Y lo que es peor… ¿Qué consecuencias tiene hacerlo para nuestra autoestima? Cómo afectan estos comportamientos “borreguiles” a nuestra salud física y mental.

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Hoy te invito, por tanto, a ser un poco más crítico con las formas estandarizadas de reaccionar que tiene tu entorno. A que no te las “tragues” directamente, sino que las observes con objetividad y ejerzas tu libertad de elegir con qué te quedas y con qué no.

Es una propuesta para reevaluar límites que a lo mejor, con muy buena intención, te han puesto otras personas en un momento anterior de tu vida, pero que ahora, como adulto, no te representan, no tienen nada que ver con la persona en la que te has convertido.

Es posible que cuando empieces a expresar, ahora sí, tu visión, algunas personas se sientan incómodas, y sin embargo, esa no es una razón para dejar de hacerlo. Hazlo, eso sí, con respeto, con asertividad, y si puedes, con un poquito de cariño.

Tienes derecho a expresar tus propias opiniones y a tomar tus propias decisiones y estas pueden salirse de “lo que hace todo el mundo” y viendo los comportamientos que abundan en los medios de comunicación estos días… igual es una muy buena opción hacer algo diferente, ¡y nunca es tarde!

Por cierto, si quieres desarrollar tus habilidades de comunicación asertiva, a lo mejor te apetece pasarte por el taller que haremos sobre este tema en octubre, vía zoom. ¡Nos vemos!


¿Y yo qué puedo hacer frente al Covid 19?

Ya llevamos unos meses de pandemia y la mayoría de previsiones auguran unos cuantos más hasta que tengamos disponible una vacuna efectiva. Esta razón, me ha llevado a escribir este post, como complemento y recordatorio de la Guía que ya publiqué en abril. Quiero compartir mi visión, como psicóloga, apoyándome en los principios del desarrollo personal, por eso el título del texto ya apela a nuestra responsabilidad individual.

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Frente al mirar hacia fuera, buscar soluciones en este o en aquel Gobierno (claro que cada uno tiene su responsabilidad también), quejarme por lo molestas que son las medidas de seguridad y por no poder abrazar a mis seres queridos, dejar volar mi imaginación hacia todas las cosas terribles que pueden pasar… hoy quiero poner el foco, una vez más, en lo que sí depende de mí, en lo que yo puedo hacer y en cómo yo puedo contribuir a minimizar el impacto de esta situación en mi salud – física y mental -, en la de los míos y en la de la sociedad en general. Pues bien, aquí van algunas ideas:

  • Respetar las medidas de seguridad e higiene en todo momento.
  • Recordar a las personas de mi entorno próximo que lo hagan también.
  • Evitar obsesionarme y preocuparme. Para ello:
    • Evitar estar todo el día viendo las noticias, una vez al día puede ser suficiente en estos momentos.
    • Buscar actividades personales y profesionales que me ayuden a estar activamente distraíd@
    • Evitar estar todo el día hablando del mismo tema. Preparar temas alternativos.
  • Cuidarme física y mentalmente, para que llegado el caso, pueda afrontar un posible contagio mío o de alguien cercano, en las mejores condiciones de salud y con las defensas lo más altas posible.
  • Seguir con mi vida en la medida de lo posible y disfrutar de las cosas que sí puedo hacer, por ejemplo:
    • A lo mejor no es seguro dar un abrazo clásico a mis familiares, pero puedo explorar (con cuidado…) otras formas creativas de abrazar, por ejemplo a la altura de la cintura o por la espalda.
    • Aprovechar las posibilidades que la tecnología nos ofrece para mantener el contacto con nuestros seres queridos, clientes, compañeros… ¡Imaginaos una pandemia sin WhatsApp y sin Zoom…!
    • Si no nos podemos ir de vacaciones muy lejos, podemos disfrutar más que nunca de las posibilidades que nos regala la naturaleza.
    • El que todavía tengamos tantas incertidumbres abiertas de todo tipo nos ayuda a aprender a vivir más el presente, a ser más creativos y a desarrollar más nuestra cintura y capacidad de improvisación frente a las nuevas posibilidades que se presenten.
  • Trabajar nuestra actitud, pues esa la elegimos nosotros con los pensamientos que decidimos alimentar…
  • Aceptación a cascoporro… Ya sabéis… 😉

¿Qué os parece? ¿Se os ocurre alguna idea más que dependa de nosotros individualmente?

Aprovecho para recordaros que en septiembre a través de la plataforma online Zoom, nos veremos en directo con el taller de asertividad, que es un tema que tampoco nos va a venir nada mal para estos tiempos… 😉


Luis

Ya ha pasado un año, y sin embargo, yo tengo la sensación de que el cariño de Luis sigue estando entre nosotros.

Sigue estando cada vez que estamos en contacto, cada vez que nos apoyáis y nos echáis una mano con alguna cosa: con sus perros, con la casa, la misa, llevándonos de arriba abajo a hacer gestiones… y sigue estando cuando su labor recibe reconocimientos y medallas, aunque alguno haya habido que aplazarlo por el virus.

En general, su cariño nos acompaña cada vez que por alguna razón nos viene su recuerdo.

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Yo creo que hay cosas que ya no podemos hacer con él, pero lo que sí podemos hacer es enviarle nuestro amor y agradecimiento por todo lo compartido, cada vez que nos acordamos de él.

Fue un ejemplo de superación, un luchador, valiente y sensible a partes iguales. Luis era todo corazón. Me alegra recordarle en los últimos tiempos feliz y agradecido con la vida, sintiéndose querido, disfrutando de sus clases de yoga y de su colaboración con Protección Civil. Me siento muy bien cuando lo hago, lo llamo “el efecto Luis”.

Me gusta pensar que él ahora está bien, yo creo que en una nueva etapa y al mismo tiempo, siento que hay una especie de hilo que siempre va a conectar un trocito de nuestros corazones.

Quiero daros también las gracias por estar hoy aquí, a pesar de las fechas y de las circunstancias, por acompañarnos en su recuerdo y poder hablar de él con naturalidad, por compartir con nosotros vuestras experiencias con Luis, aunque sea a 2 metros de distancia y con bozal, como dice mi abuela. Ya tendremos ocasión más delante de darnos un buen abrazo. Para nosotros es un gran consuelo saber tanto y tan bueno de él a través de las personas que le queríais.

Y termino diciendo: gracias Luis, por hacerlo todo fácil, por el cariño que no deja de llegar, por seguir siendo una inspiración para nosotros y recordarnos el valor que tiene la vida.


Wie bitte?

¡Hola!

Hoy quiero escribir sobre un tema que me encuentro con mucha frecuencia en las sesiones y que no sé si las organizaciones, que están contratando hispanohablantes para sus empresas en Alemania, están teniendo suficientemente en cuenta. Muchas veces, tengo ante mí a todo un profesional de la medicina o de la ingeniería, por poner un ejemplo, con unas competencias técnicas espectaculares, un CV impresionante… y que sin embargo está, “acongojado” en el trabajo, por percibir unas reacciones en su entorno un tanto hoscas y secas hacia él. Esta sensación, con más frecuencia de la que sería esperable, lleva a estos profesionales a plantearse, no sólo abandonar su organización, sino incluso irse de Alemania y volver a su país o irse a otro.

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Siempre podemos decidir volver a nuestro país, por supuesto, pero personalmente creo que es mejor tomar decisiones de este tipo más motivados por la búsqueda que por la evitación. En cualquier caso, dejando esta opción disponible como plan B, yo creo que hay un plan A que, ya que estamos aquí y hemos hecho un esfuerzo tan grande para llegar al punto en el que nos encontramos…, conviene explorar y poner en práctica. Hay muchas cosas que podemos hacer para superar esa sensación de “acongoje”:

  • En primer lugar, podemos practicar un comportamiento más empático con nuestro entorno. Los alemanes que nos rodean, pueden creer que ya llevamos suficiente tiempo en el país como para dominar su idioma – no nos olvidemos que esto también pasa en nuestros países con respecto al castellano… Creo que fue Hemingway el que dijo eso de que “una sola vida no es suficiente para aprender alemán si no es tu idioma materno”. Yo, que no soy un ejemplo de nada, llevo 10 años aquí y todavía tengo muchísimo que aprender… Por tanto, con asertividad y sin victimismo, podemos recordar de vez en cuando a nuestro entorno, que hemos aprendido mucho y seguimos haciéndolo, pero que el alemán no es nuestro idioma materno.
  • Además, es importante que nos formemos e informemos un poco sobre las diferencias culturales entre países hispanos y Alemania. Conocer las características de su comportamiento individualista vs el nuestro gregario, nos ayudará a ajustar un poco nuestras expectativas.
  • Cuando sea necesario, utilizar herramientas de comunicación asertiva para poner límites, como por ejemplo esta que nos propone Talane Miedaner en su libro Coaching para el Éxito.
  • Pedir, con asertividad también, todas las aclaraciones que necesitemos. Muchos tenemos la Creencia Limitante de que preguntar es de personas poco inteligentes, cuando en realidad, es todo lo contrario – te lo digo yo que me dedico profesionalmente a preguntar. Comparto a continuación algunas frases que nos pueden ayudar:
    • Ich habe nur einen Teil verstanden.
    • Noch einmal bitte.
    • Bitte, sprechen Sie langsamer.
    • Was haben Sie gesagt?
    • Sagten Sie am 13. Oder am 30.?
    • Das habe ich nicht verstanden.
    • Können Sie mir dass noch mal genau erklären?
    • Können Sie das aufschreiben?
  • Y por supuesto, seguir aprendiendo alemán… immer wieder…. Es una carrera de fondo que nos va a traer cada vez más satisfacciones si elegimos una buena actitud.

En mi blog encuentras infinidad de recursos sin coste para profundizar en estos temas, pero si tú también necesitas que te eche un cable… no dudes en contactar conmigo, tengo un montón de experiencia al respecto.

Por cierto, en septiembre haremos el taller de Asertividad, una buenísima forma de desarrollar nuestras habilidades de comunicación… 😉


Entrevista: Consejería de Trabajo en Alemania

Guten morgen ;D
Hoy me hace ilusión compartir con vosotr@s una entrevista que me han hecho en la Consejería de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social en Alemania.
Buen fin de semana 😉

Escritura Integrativa

Hoy quiero hablaros de una herramienta que comparto mucho en las sesiones y en los talleres. A mí me ayuda especialmente en esos momentos en los que siento que me estoy rayando con algo que ha pasado. Es un recurso en el que te puedes apoyar, cuando sientas que tus emociones te están secuestrando más de la cuenta, y que yo llamo: Escritura Integrativa.

Como tal vez sabrás, tenemos dos hemisferios cerebrales: el derecho, más emocional y el izquierdo, racional – en este último reside el lenguaje. Cuanto utilizamos este tipo de escritura, integramos el funcionamiento de ambos hemisferios al poner en palabras (hemisferio izquierdo) nuestras emociones (hemisferio derecho). De esta manera, favorecemos la gestión inteligente de nuestras emociones, pues al igual que al aceptarlas, su intensidad se reduce cuando hablamos o escribimos acerca de lo que sentimos. Este proceso de integración de ambos hemisferios, nos ayuda además a procesar las emociones que hemos sentido y a evitar que se queden pendientes de digerir, con todas las consecuencias que esto puede tener para nuestra salud física y psicológica.

Screenshot_20200625-193854_Facebook (1)Para ello, cada vez que hayas vivido una situación emocionalmente “intensa”, puedes buscar un momento adecuado para ti y empezar escribiendo – preferiblemente a mano – qué ha sucedido, cómo te has sentido y cuáles son tus preocupaciones al respecto. Durante esta primera fase, deja salir tus emociones, deja expresarse a tu lado más infantil e instintivo. Por ejemplo: he hablado con un amigo y me ha contado que el virus está afectando la salud de algunos miembros de su familia, se ha puesto a llorar, me he sentido impotente por no poder darle un abrazo. Después he empezado a pensar lo terrible que sería que alguien de mi familia también se viese afectado, me he empezado a preocupar y me he puesto muy nervioso…

Cuando hayas terminado con la descarga emocional, empieza a dejar que tu parte más racional y madura te apoye y te conteste, respondiendo a preguntas como: ¿realmente ha pasado lo que temo? ¿Qué puedo hacer la próxima vez que esto suceda? ¿Qué he aprendido? ¿Qué herramientas podría utilizar? ¿Qué probabilidad hay de que esto ocurra? En el ejemplo: bueno, realmente es completamente lógico que me haya sentido impotente, es una situación objetivamente triste y soy una persona empática… para la próxima, lo que sí puedo tratar de evitar es montarme la película de terror que me he montado y tratar de no dramatizar tanto. Adelantar acontecimientos que tal vez no sucedan solo sirve para sufrir. Ya cruzaremos ese puente si llega, ahora voy a distraerme con un vídeo de Late Motiv.

Pues espero que te sirva, y como siempre te digo, no dudes en comentar (en el post o por correo a lolahernandez.coaching@gmail.com) cualquier dificultad que te surja al poner en práctica estas herramientas. Estaré encantada de orientarte, de verdad, sin compromiso.

Aprovecho para recordarte que en julio nos veremos en el taller de Autocoaching y que volverá a ser online… todavía tenemos que ser prudentes con el coronabicho… 😉 ¡Que estés bien!


LATE MOTIV: buscando inspiración

¡Hola! Hoy retomo con vosotros la NECESIDAD de recuperar el humor en nuestra vida en general y en estos tiempos tan exóticos es particular… A lo mejor recordáis un post que escribí sobre el modelado o imitación, una interesante técnica en la que nos podemos apoyar cuando queremos inspirarnos en la forma en que una persona de referencia se comporta, para investigarla, observarla y aprender a imitar su forma de actuar, si está alineada con alguna nueva habilidad que queramos desarrollar.

Os he comentado también que el sentido del humor, desde mi punto de vista, es LA herramienta de desarrollo personal por excelencia, la que nos puede ayudar a adquirir nuevas habilidades y puntos de vista, salir de esquemas rígidos de pensamiento, superar experiencias difíciles, aprender a jugar con otros registros, y por si fuera poco, nos ayuda a relativizar todo lo que pasa y a reírnos de nosotros mismos.

Ya sabéis que soy muy fan de Late Motiv de Andreu Buenafuente y que siempre os recomiendo sus programas de humor, por eso, uniendo el modelado con Late Motiv, se me ha ocurrido invitaros a conocer a sus personajes:

  • Andreu Buenafuente: El Bouss. Cuando la genialidad se une con el esfuerzo.
  • Silvia Abril: ¿Qué las mujeres no hacen qué?
  • Raúl Cimas: O el arte de hacer lo que puedas con lo que tengas.
  • Miguel Maldonado: Transforma tu mayor defecto en tu mejor virtud.
  • Berto Romero: ¿Seguro que quieres que te diga lo que estoy pensando?
  • Javier Coronas: ¿Qué dirías si tuvieras un Gin Tonic en la mano?
  • Bop Pop: Cuando la inteligencia se hizo verbo.
  • La banda: Una canción musical.

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Tal vez investigando el comportamiento de alguno de ellos, encontréis referentes en los que apoyaros si queréis vencer vuestra timidez (Silvia Abril), explotar algún supuesto hándicap vuestro para meteros a la gente en el bolsillo (Miguel Maldonado) o aprender a aprovechar los recursos que tenéis más a mano (Raúl Cimas), por poner algunos ejemplos.

Pues ala ala, a investigar… Os recuerdo que todavía tenéis a vuestra disposición la Guía de Psicología Positiva en tiempos de Corona, con toques de humor, si todavía no la habéis pedido.


Programa online: PERSONAS ALTAMENTE SENSIBLES (PAS)

¡Hola de nuevo! Después de ASERTIVIDAD, INTELIGENCIA EMOCIONAL y ADELGAZA DE UNA VEZ, ahora llega el programa online para PERSONAS ALTAMENTE SENSIBLES (PAS).

Se trata de un programa de desarrollo personal, en el que nos volveremos a apoyar en herramientas de coaching, para aprender a gestionar este rasgo de personalidad, adquiriendo herramientas y pautas que nos ayuden a potenciar su parte positiva y a prevenir las dificultades que podemos experimentar cuando “se nos va de las manos”.  ¿Te apuntas?… vamos ¡¡a por ello!!

Para desarrollar este programa me he apoyado en los conocimientos de psicología, coaching y herramientas prácticas de desarrollo personal que he ido acumulando a lo largo de 25 años de trabajo y, como siempre, en mi propia experiencia, desde que descubrí que yo era PAS, qué implicaciones tiene serlo y qué cosas tenía que hacer para gestionar mi Alta Sensibilidad.

Te propongo con este programa, empezar a observar tu Alta Sensibilidad, tus necesidades a la luz de la nueva información que tienes que tener en cuenta ahora que sabes que eres PAS y empezar a introducir pequeños cambios en tu día a día que pueden traer grandes dosis de bienestar y comprensión a tu vida.

Programa PAS nuevo

A lo largo del programa, nos apoyaremos en la metodología del coaching. Concretamente, lo que haremos será lo siguiente:

– A lo largo de 7 semanas trabajaremos junt@s en dar los primeros pasos para conseguir la meta que cada uno de vosotr@s defináis. Después, podréis continuar individualmente a través de una fase de autocoaching, durante el tiempo que necesitéis hasta terminar de materializar esa meta.

– Yo os enviaré a cada uno un mail semanal, guiando el proceso, con indicaciones y actividades personalizadas, además de tips y contenidos adicionales que apoyen individualmente vuestro proceso de entrenamiento en recursos para la Alta Sensibilidad. No será necesario poner en práctica todas y cada una de las actividades que yo os proponga cada semana, la idea es que vayáis individualmente adaptando este programa de forma REALISTA a vuestras circunstancias y a vuestro ritmo, para lo que contaréis con mi asesoramiento.

– Vosotros podréis enviarme por mail el resultado de esas actividades, así como todas las dudas que tengáis a lo largo de esas 7 semanas. Yo responderé todas las preguntas que tengáis para proporcionaros indicaciones personalizadas.

– A partir de la 3ª semana, fijaremos una sesión personal de seguimiento telefónica/skype de 30 minutos.

Como es un programa individual, podemos empezar cuando queráis y como lo vamos a hacer todo por mail, teléfono/Skype, no hace falta que viváis en Múnich… 😉

¿Quieres recibir más información? ¿Tal vez hacer un regalo diferente a alguien querido? O… ¿apuntarte? Sólo tienes que escribirme a lolahernandez.coaching@gmail.com y desde allí te enviaré poco a poco todos los pasos. ¡A por ello!

En este enlace a mi perfil de LinkedIn, puedes leer lo que dicen otras personas sobre mis programas online.


Guía de Psicología Positiva en tiempos de Corona

Me hace muchísima ilusión compartir con vosotros este primer PROYECTO SOLIDARIO, que estoy desarrollando con la inestimable colaboración de mi marido.

Se trata de una guía práctica con recursos de desarrollo personal para apoyar los desafíos que a todos, en mayor o menor medida, se nos están presentando durante estos días de pandemia, con un toque de HUMOR.

Para que os hagáis una idea, este es el índice de la Guía:

Prólogo
Planteamiento vital:
Aceptando que es gerundio
¿Has probado a escribir?
Aquí y ahora
Pon más humor en tu vida
¡Moooooooooooochas gracias!
El día a día:
“Paquetitos” para planificar tu tiempo
Esa flexibilidad… ¡que se note!
Ya no hay excusas: ha llegado el momento de meditar
Ejercicio sí, mucho, todo el posible
Si sales a la calle, aprende de los alemanes
Arriba ese ánimo
Distracción a cascoporro
¿Tomamos un cibervino?
Tus circunstancias:
¿Convivencia máxima?: Menos cantidad y más calidad
No es el momento, no
Reserva TU espacio
¿Aislamiento máximo?: ¡creciendo!
¿Y si perdemos a alguien querido?
Epílogo
Bibliografía

El 50% de los beneficios obtenidos con la guía, irán a parar a “Kältebus München e.V.”, una ONG que apoya las necesidades de las numerosas personas sin hogar que hay en Múnich, y que, si habitualmente son los más olvidados, imaginaos estos días en los que ni siquiera tienen un hogar en el que confinarse.

Tú decides la aportación que quieres hacer. La mínima es de sólo 5€

¿Quieres una? Solicita tu ejemplar por correo electrónico a lolahernandez.coaching@gmail.com y recibirás tu archivo en formato PDF.

Cuando tengas tu ejemplar, si te parece valioso… ¿me ayudas a difundir el proyecto? A ver si conseguimos entre todos que esta guía llegue al mayor número posible de gente en estos momentos, y sus beneficios, a un buen número de personas sin hogar. ¡¡Muchas gracias por colaborar!!

En este enlace a LinkedIn puedes leer lo que opinan otras personas sobre mi trabajo 😉

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Confina2 para crecer

Si recientemente escribía sobre la “convivencia máxima” que muchos estamos experimentando en tiempos de coronavirus, hoy quiero escribir sobre el “aislamiento máximo” que muchas personas están viviendo estos días. Si algunos estamos deseando buscar espacios para nuestra intimidad, otros en cambio, están hartos de intimidad y su vida social “presencial” se reduce a la gente con la que se cruzan en el supermercado, en el mejor de los casos.

Voy a tratar de aportar alguna idea a los aislados por coronavirus, como siempre, desde mi propia experiencia. Cuando pienso en aislamiento, pienso en crecimiento personal. Al principio de venir a vivir a Alemania, yo pasaba mucho tiempo sola y la verdad, fue una experiencia bastante difícil. Me sentía alejada de todo lo que conocía, de todas las personas a las que quería y mi vida social era bastante parecida a la que comentaba en el párrafo anterior. Hoy, me alegra comprobar, que todo sucede por algo, y que la Lola que soy ahora, no habría sido posible sin esa increíble experiencia, y me alegro mucho por ello.

La soledad, me permitió mirar hacia dentro, dejar de buscar fuera todo tipo de estímulos, cariño, risas, compañía, apoyo y empezar a constatar algo, que ya vienen diciendo los sabios de todos los tiempos – no estoy descubriendo América… – que todo está en nuestro interior.

Si te pareces un poco a mí, te estarás preguntando: ¿y cómo se hace eso? Me vienen varias ideas a la cabeza, muchas de las cuales, algunos no las podéis llevar a la práctica ahora – estoy pensando en salir a pasear… – así que me voy a centrar en una que sí: LA HERRAMIENTA de crecimiento personal y autoconocimiento que recomiendo por encima de todas las cosas habidas y por haber: la meditación.

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Y te voy a contar el método que yo he adquirido, el que a mí me funciona después de mucho tiempo de práctica y depuración, aunque estoy segura de que tú encontrarás el tuyo si te pones a practicar. Lo que yo hago todos los días, últimamente a media tarde, por un espacio de entre 20 y 40 minutos – lo que me pida el cuerpo, aunque si no tienes práctica, te recomiendo que empieces por de 1 a 5 minutos – es tumbarme apoyando las piernas en la pared y colocando las manos encima del abdomen, tapándome con una mantita. Primero me concentro en respirar, observo, sin censurarme, cómo mi mente se va a otros pensamientos, a otros ruidos externos y la vuelvo a traer suavemente a mi respiración. Cuando ya siento que me empiezo a relajar empiezo a establecer un diálogo con mi interior: cuando inspiro me intereso por él y le pregunto cosas y cuando expiro siento lo que me contesta. Le digo cosas como: “hola” – expiro – , “¿qué tal estás?”…, “¿cómo te sientes físicamente?”… – si me duele por ejemplo la cabeza, me pongo las manos sobre ella y me digo “inspiro salud y expiro dolor de cabeza”, “¿qué emociones estás sintiendo?”… – y las dejo salir si siento ganas de reír o de llorar -, “acepto mis emociones”…, “acepto mi malestar físico”…, “¿te estoy cuidando bien?”…, “¿qué necesitas?”…, “recuerda que tú eres lo más importante para mí”, “no me olvido de ti”, “mañana te veo otra vez”. Y, después de empezar a moverme suavemente y estirar mis extremidades, me despido con un auto-abrazo, que ese siempre lo tenemos disponible y permitido.

Pues espero que te inspire, cuéntame qué tal lo llevas y si te puedo aportar algún tip. Te deseo un aislamiento con mucho crecimiento.

¡Ah! En mayo nos veremos en el taller de Autoestima, que tiene toda la pinta de que tendrá que volver a ser online…