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Proyecto AMIGA

Hoy quiero dar a conocer un proyecto que me llega de GründerRegio M e.V. Esta asociación está gestionando esta iniciativa que reúne las inquietudes de diferentes organismos, entre los cuales está el Fondo Social Europeo y con el que pretenden facilitar y apoyar el acceso e integración al mercado laboral (tanto por cuenta ajena como para emprendedores) de emigrantes cualificados (universitarios) residentes en Múnich. El programa incluye información, mentoring y talleres gratuitos sobre temas prácticos que nos pueden ayudar a conocer qué debemos hacer en Múnich para encontrar trabajos acordes a nuestra formación y/o para fundar nuestras propias empresas.

Os copio dos pdf con toda la información de que dispongo, que incluye los datos de contacto para los que estéis interesados o queráis que os amplíen algún dato. ¡Suerte!

AMIGA_Kurzbeschreibung

AMIGA_Mentoringkonzept_MigMENT


Coaching para la Integración de Expatriados

 

Un proceso de expansión, un nuevo proyecto, una promoción, o un nuevo cliente, son algunas de las razones que pueden hacer que de repente nos veamos haciendo las maletas para establecernos, por un tiempo indeterminado, en otro país. Las actuales perspectivas económicas, están haciendo que cada vez más las empresas y los profesionales miren hacia el exterior, en su búsqueda de oportunidades comerciales y laborales.

Buscar una casa en la que vivir, un colegio para los niños, aprender a movernos por una ciudad desconocida, en ocasiones incluso aprender un nuevo idioma “a nuestra edad” o  recuperar el inglés, son solo algunos de los desafíos con los que nos vamos a encontrar al llegar allí.

No nos olvidemos de la familia, nuestra pareja, nuestros hijos, incluso nuestra mascota: ellos también van a vivir su proceso de integración en una nueva vida que en la mayoría de los casos, no buscaban. Al igual que nosotros, van a necesitar salir de su zona de confort para adentrarse en terrenos desconocidos hasta ese momento y estos procesos de adaptación pueden generar conflictos que necesitaremos estar preparados para abordar.

De igual modo, surge la necesidad de atender nuestra vida social y emocional, conocer gente, hacer nuevos amigos – al principio que, a ser posible, hablen nuestro idioma –, aprender otras formas de divertirnos y buscar la manera de mantener el contacto con los que dejamos en nuestro país.

Si nos vamos al terreno profesional, la tentación de sentirnos abrumados es muy grande, pero si elegimos afrontarlo como una nueva oportunidad para desplegar nuestro potencial, recuperar talentos olvidados y desarrollar otros nuevos, tendremos ante nosotros un bonito panorama de crecimiento personal y profesional.

Si además, en este proceso, contamos con el apoyo de un Coach, seremos más eficaces, las acciones emprendidas tendrán un mayor impacto y nuestros logros echarán raíces más profundas.

Es importante que el Coaching lo podamos hacer en nuestro propio idioma; en el trabajo, en un restaurante o en el supermercado, podremos defendernos en otro idioma, pero para hablar de inquietudes, motivaciones, retos y emociones, necesitaremos hacerlo en nuestra lengua.

El Coach, a través de un proceso individual y confidencial con el Coachee (protagonista del  proceso de Coaching), acompañará a este para apoyarle durante las distintas fases de su experiencia: toma de conciencia e identificación de la meta a conseguir, análisis e identificación de los recursos a potenciar, creencias limitantes a desafiar, plan de acción y seguimiento.

Cuando hacemos Coaching para apoyar procesos de integración de expatriados, trabajamos con la persona hasta llegar a su definición de META: en ocasiones, la integración efectiva se percibirá cuando se resuelva una dificultad en la adaptación de los hijos, o de la pareja.

En otras ocasiones, la integración estará relacionada con el idioma, con la necesidad de adaptarse a las diferencias culturales o con cuestiones relacionadas con el desarraigo.

En un ámbito más profesional, una persona puede sentirse integrada, una vez que se adapte a la cultura de la empresa en ese país, a su nuevo puesto de trabajo, a los nuevos compañeros o a sus nuevas responsabilidades, por citar algunos ejemplos posibles.

En cualquier caso, es clave trabajar con el Coachee para definir qué es exactamente lo que él necesita para sentirse integrado, es necesario que él se implique en primera persona, en esta fase tan determinante para el éxito del proceso, en esta fase en la que se apunta la dirección a seguir, donde va a centrar el esfuerzo de enlazar acciones que le lleven a conseguir su objetivo.

Trabajando de esta forma con el Coachee, conseguiremos que realmente se comprometa con su META, y los Coaches sabemos que esto es un requisito imprescindible para que alcance su logro. Es difícil que un Coachee se comprometa con un objetivo que no sienta como propio, y que por tanto no suponga para él el reto necesario para pasar por las inevitables incomodidades de todo proceso de cambio.

La visión de la propia integración, varía para cada persona; hay tantos procesos de integración diferentes como personas enfrentándose a ellos. Incluso cuando se definan METAS similares, el proceso será distinto: hay infinidad de matices que vendrán determinados por la propia individualidad.

La integración profesional y personal en un país extranjero, es un proceso de cambio que como todo proceso de estas características, va a pasar por una fase de toma de conciencia, seguida de otra de inestabilidad, que finalmente dará paso una situación de nueva estabilidad mejor que la inicial.

Desde la óptica de la rentabilidad, las organizaciones empresariales necesitan que estos procesos de integración sean rápidos, que la fase de inestabilidad que mencionábamos en el párrafo anterior, dure lo menos posible para que se consigan los objetivos perseguidos con el traslado en el menor tiempo posible.

Tal y como comenta María José Alaminos en un artículo publicado en AECOP, varias multinacionales están incluyendo sesiones de coaching en los paquetes de beneficios por traslado de sus empleados expatriados; saben que la buena gestión de este tipo de variables es determinante en el éxito de sus proyectos en el extranjero.


Integrarte en su país

 

Somos muchos y muchas los que estamos viviendo en  otro país porque nuestra pareja es de allí. Cuando aterrizas en un país que no es el tuyo, hay una buena lista de desafíos que se te plantean: en ocasiones, necesitas aprender otro idioma (¡tela!), normalmente, no conoces a nadie y tienes que empezar de cero a hacer “amiguitos”, además, con frecuencia quieres encontrar un trabajo, lo cual, cuando se junta con las dos necesidades anteriores, se convierte en algo, pelín peliagudo. Si además  buscas piso, cole para los niños, actividades sociales y… el tiempo no te acompaña, la cosa se puede empezar a complicar y es fácil que te sientas un poco abrumad@.

Con frecuencia, además, cuando las condiciones sociales, económicas y afectivas de la convivencia en pareja, se alteran, es fácil que la autoestima se resienta y percibas en tu comportamiento y en tus emociones, un cierto “complejo de inferioridad”, de repente te sientes como una persona un poco más chiquitita.

La buena noticia (¡claro que sí!) es que cuando pasas por una experiencia de este tipo, y pones un poquitito de interés y ganas, tienes una maravillosa oportunidad para vivir un verdadero crecimiento personal, para poner a prueba tus capacidades, para descubrir talentos ocultos y rescatar recursos olvidados.

En tu nuevo país, tienes la posibilidad de aparcar las partes de ti que hacía ya tiempo que no te estaban dando buenos resultados, y empezar una nueva vida con nuevos hábitos, nuevas formas de hacer las cosas y nuevos registros. Si por ejemplo en tu país, últimamente te estabas acomodando un poco, ahora vas a tener la oportunidad de salir de tu zona de confort y ampliar tus posibilidades de acción; si allí tenías un trabajo que no te terminaba de satisfacer, ahora puedes abrir el abanico de posibilidades y contemplar opciones que, en tu país, no se te hubieran pasado por la cabeza.

Además, como comentaba Katia Pinal hace poco en una Charla sobre parejas biculturales, cuando sales de tu cultura y entras en otra diferente, tienes la posibilidad de ver ambas culturas desde fuera  y elegir qué aspectos de cada una de las dos culturas encajan más con tu forma de entender la vida; poner eso en práctica, lleva tiempo pero es un lujo que las personas que nunca han salido de su país, no se pueden permitir, y tú sí: ¡eres una persona afortunada!

Por otra parte, tienes una buena ocasión por delante para desarrollar tu capacidad de recibir apoyo, de delegar en otros cosas que tradicionalmente hacías tú, y por el contrario, de asumir el desarrollo de tareas de las que normalmente  eran otros los que se ocupaban: esto es bueno para el desarrollo de tus destrezas, tus competencias y tu empleabilidad, nunca sabemos que herramientas vamos a necesitar sacar “de la chistera” en las variadas ocasiones que nos presenta la vida.  Si, además, hasta ahora tenías dificultades para pedir ayuda, vas a poder aprovechar para limar esta capacidad.

Eso sí, no te duermas en los laureles… disfruta del apoyo que recibas de otros sin perder de vista el objetivo: prepararte y trabajar para recuperar tu autonomía y tu independencia en todos los sentidos. Si quieres apoyarte en el coaching para trabajar alguno de los aspectos de tu integración, ¡llámame!