Archivo de la etiqueta: Escuela de Inteligencia

¿Por qué es conveniente un Coach?

Hoy tengo el gusto de escribir sobre uno de los temas que ya hace tiempo me sugirió Arantxa de Madrid (esto acaba de sonar como la radio…) una amiga virtual de la que recibo mails muy estimulantes. ¡Gracias Arantxa!

Arantxa me contaba que recientemente había asistido a una conferencia de Howard Schultz, Presidente de Starbucks Coffee, y que le había sorprendido la naturalidad con la que Schultz hablaba de su Coach.

Mi visión sobre este tema es la que aprendí en la Escuela de Inteligencia y es una visión humanista, que no todas las escuelas de coaching comparten.

Un Coach puede acompañar a su cliente en un momento puntual de su vida, y en algunos casos, en momentos puntuales de la vida del cliente. Desde la visión que yo comparto, trabajamos con nuestro cliente con el enfoque puesto en fomentar la autonomía de sus capacidades frente a las vicisitudes de la vida, y la independencia hacia su propio Coach. Nos parece ético trabajar con nuestros clientes favoreciendo la adquisición de las herramientas necesarias por su parte, para afrontar las dificultades que, seguro, les presentará la vida.

Claro que en un momento de crisis pueden acudir a nosotros, pero esto debe ser lo excepcional, durante un proceso de desarrollo y crecimiento personal como es el coaching, la persona aprende a integrar la metodología que después necesitará utilizar, con total autonomía.

¿Y cuáles son esas situaciones en las que un Coach nos puede ayudar? Pues aquellas personales o profesionales, en las que nos estemos atascando, que sean recurrentes, que representen un desafío que no sepamos por dónde empezar a construir y/o que hagan aflorar con fuerza miedos e inseguridades que nos estén acompañando ya más tiempo del necesario para hacer su función.

Un proceso de Coaching, por definición, tiene un principio y un fin, se inicia con la definición de la M.E.T.A. u objetivo a conseguir, se analizan los factores internos y externos que en positivo o en negativo representan un obstáculo o un recurso para su logro, y se pone en marcha un Plan de Acción con el que concluye el proceso. Se trata por tanto de algo concreto, específico y acotado en el tiempo.

Desde el punto de vista que comparto, debemos evitar enlazar un proceso de coaching con otro, debemos dejar espacio a nuestro cliente para que disfrute de los frutos del esfuerzo realizado, para que metabolice las herramientas aprendidas desde la certeza de que ahora ya son suyas. Si más adelante se encuentra con una situación crítica para la que necesite desarrollar nuevos recursos, para la que se enfrente al reto de ampliar su “artillería” se podrá iniciar un nuevo proceso, pero siempre dejando suficiente tiempo entre uno y otro.

Después de leer este post ¿te quedan dudas? ¿Sigues sin entender muy bien qué es esto del Coaching? Te comprendo… a mí me pasó lo mismo, y por favor, no dudes en preguntarme sin compromiso en lolahernandez.coaching@gmail.com, te contestaré encantada.


Alimento para el corazón

Esta semana leía una entrevista a Buenafuente con motivo del año de descanso que se va a tomar en su programa de humor; Andreu, a quien admiro y quien desde hace ya muchos años es toda una fuente de inspiración y un referente para mi, comentaba que en estos años se ha enamorado de su público, y que ellos han sido la razón de su trabajo, que todo lo hace PARA ellos.

Las personas que trabajamos en Desarrollo Personal, sabemos que cuando tienes un PARA QUÉ en tu vida = UN PROPÓSITO, no hay nada que te pare, todo cobra una nueva dimensión, un sentido… En Escuela de Inteligencia, nos enseñaban que cuando el PARA QUÉ está claro, el CÓMO lo hago y el QUÉ hago… salen automáticamente, vienen rodados.

¿Has pensado en tu PARA QUÉ? ¿Para qué te levantas cada mañana? ¿Para qué vas a trabajar? ¿Para qué inviertes tu tiempo en tareas domésticas? ¿Para qué haces las cosas?

Yo hace tiempo que tuve “la suerte” de encontrar mi para qué, mi propósito, y tiene mucho que ver con compartir lo que sé, con contribuir con la sociedad a través de los invidividuos con los que contacto, con apoyar a otros a que sean más libres y por ende, más felices, porque como dice Buenafuente, yo también lo hago por ellos… su alegría, sus logros, sus descrubrimientos, su crecimiento personal es una alegría para mi corazoncito, lo que siento cuando mis “niñas” de flamenco me dicen que nuestra clase del sábado es la alegría de la semana… ¡me llena de energía!

Y tú… ¿Cual quieres que sea tu LEGADO? ¿Cómo quieres ser recordado? Dale una vueltecita… y cuando lo encuentres, primero, ENHORABUENA… van a cambiar muchas cosas a partir de ahora… y segundo, recuérdalo siempre que te enfrentes con alguna dificultad… Pero yo… ¿para qué hacía esto? ¡Ah! Sí… ok, ¡adelante!

¿Te ayudo? Dime…