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Proyecto AMIGA

Hoy quiero dar a conocer un proyecto que me llega de GründerRegio M e.V. Esta asociación está gestionando esta iniciativa que reúne las inquietudes de diferentes organismos, entre los cuales está el Fondo Social Europeo y con el que pretenden facilitar y apoyar el acceso e integración al mercado laboral (tanto por cuenta ajena como para emprendedores) de emigrantes cualificados (universitarios) residentes en Múnich. El programa incluye información, mentoring y talleres gratuitos sobre temas prácticos que nos pueden ayudar a conocer qué debemos hacer en Múnich para encontrar trabajos acordes a nuestra formación y/o para fundar nuestras propias empresas.

Os copio dos pdf con toda la información de que dispongo, que incluye los datos de contacto para los que estéis interesados o queráis que os amplíen algún dato. ¡Suerte!

AMIGA_Kurzbeschreibung

AMIGA_Mentoringkonzept_MigMENT


¿Esperamos demasiado?

 

El martes pasado, día de San Valentín, y por tanto día de la amistad, además del amor… Katia Pinal nos obsequió con una interesante charla en nuestro grupo Damelamano (*)

Después de la exposición sobre la amistad, tuvimos ocasión, como siempre hacemos, de intercambiar reflexiones y se puso de manifiesto una idea que a mí después me ha seguido rondando por la cabeza:  cuando  vivimos en otro país ¿es posible que esperemos demasiado de nuestra comunidad hispana? Yo creo que sí.

Y tiene una cierta lógica: cuando llegamos a un país que no es el nuestro tenemos todo por construir, no conocemos a nadie, no sabemos cómo funcionan allí cosas importantes como el registro en la oficina de desempleo o tan aparentemente triviales, como el transporte público, y además, con frecuencia no hablamos el idioma.

Es muy entendible por tanto que las primeras respuestas las busquemos en otras personas de nuestra comunidad de origen, o que al menos hablen “cristiano”. Pero si nos paramos a pensarlo, es frecuente que después, también busquemos en esa misma comunidad entretenimientos para nuestro tiempo de ocio, y a medida que pasa el tiempo, puede ser que busquemos en ellos consuelo – al fin y al cabo, quién mejor que ellos para entender nuestra añoranza – y amistad.  ¡Y no solo eso! Los que además hemos iniciado aquí una trayectoria profesional, queremos encontrar apoyo por su parte cada vez que organizamos algo para darnos a conocer… ¿No nos estaremos pasando?

Yo creo, sinceramente, que un poco sí. Por eso hoy comparto esta reflexión. El compañero o compañera hispano que nos hemos encontrado aquí, ha vivido o está viviendo un proceso de integración parecido al nuestro y no necesita que añadamos más presión  con nuestras demandas, pues las personas a veces nos comportamos de forma egoísta y no entendemos muy bien ¿¡cómo no me ayuda más!? ¿Quién mejor que él o ella para entender por lo que estoy pasando?

Fácilmente llegamos a la conclusión de que “aquí cada uno va a la suyo… así que yo… también”.

Y digo yo, ¿no habrá un término medio un poquito más constructivo y realista en todo esto? Yo creo que sí hombre: qué tal ofrecer un poco de apoyo en vez de pedirlo, qué tal poner más en práctica la comprensión y la empatía, qué tal disfrutar de este rato sin tener tantas expectativas, qué tal tener presente que para él también está siendo un proceso difícil, qué tal informar de nuestras actividades sin atosigar, qué tal respetar que cada uno decide libremente a qué quiere dedicar su tiempo y eso está bien, muy bien.

Si por el camino, y con el tiempo y dedicación que requiere, se va fraguando una amistad, ¡genial! Y si no, también genial, habremos compartido una parte del camino y eso siempre es un buen regalo.

Y por supuesto, ¡no nos olvidemos de las personas que son de aquí! Sigamos poniéndonos las pilas con el Alemán…  (el idioma) con un poquito más de perseverancia lo vamos a conseguir ¡ya lo estamos tocando! No nos perdamos la riqueza que nos va  a aportar compartir con ellos, seguro que tienen mucho que ofrecernos, y nosotros a ellos, ¡también!

Espero que te sirva el post, y ya sabes, si quieres comentarlo en público o en privado, ¡yo encantada! Pero sin presiones… ¿eh? ; -)

 

(*)  Grupo compuesto por mujeres hispanohablantes en Múnich. En él, una vez al mes, nos prestamos apoyo psicológico y práctico desde nuestra común experiencia migratoria.

 


El hueco que dejamos

Cuando nos vamos a vivir a otro país, vivimos muy en primera persona los cambios a los que nos enfrentamos: las diferencias culturales que experimentamos, el nuevo idioma, las nuevas temperaturas, las cosas que añoramos, las personas a las que echamos de menos, los hábitos que poco a poco vamos cambiando, los nuevos lugares que empezamos a frecuentar…

En cierto sentido todo es nuevo para nosotros, y aunque los desafíos están garantizados, también nos encontramos una parte muy positiva: ¡estamos empezando una nueva vida!  Y eso es maravilloso… es volver a empezar, de cero, sin prejuicios ni ideas preconcebidas, por nuestra parte, ni por parte de los demás hacia nosotros, es un verdadero regalo.

En ese “trajinar”, estamos muy atareados en nuestra nueva vida: hay tantas cosas que hacer, tanta gente nueva a la que conocer, tantos nuevos clientes que conseguir, tantas palabras que aprender, tantos papeles que hacer, tantos sitos a los que ir por primera vez…

Estamos tan ocupados que no nos damos cuenta del hueco que dejamos. Me ayudaron a verlo mis compañeras de Damelamano en la reunión de la semana pasada, especialmente Katia Pinal y Patricia Valenzuela.

Cuando te vas a vivir a otro país, tú te vas, pero ellos se quedan, y es inevitable que tus seres queridos sientan el hueco que has dejado , y que no les guste la sensación, y que te sientan lejos, porque es cierto que tú estás lejos, que ya no estás allí, y que ya no les dedicas tanto tiempo como les dedicabas.

Es lógico… tienes una nueva vida por delante, tienes un trabajo de integración que hacer, y eso lleva tiempo, recursos y energía, y es bueno que hagas ese proceso. ¿Eso significa que ahora te vas a olvidar de “ellos”? No, eso significa que necesitas readaptarte a la nueva situación, y que ellos también necesitan pasar por algunos ajustes psicológicos.

Ellos necesitan tiempo, han sufrido una pérdida y están pasando el duelo correspondiente a toda pérdida. Lo expresarán de la forma que sepan hacerlo, en ocasiones habrá reacciones que no sepas interpretar…  Dedica tiempo a entenderles y a entenderte…  Escuchar, explicar, leer y aceptar  te ayudarán, nos ayudarán.

Con el tiempo se irá produciendo un ajuste, ellos poco a poco irán llenando tu hueco ¡claro! Es normal que así sea, ellos necesitan el afecto que tú les dabas y si tú no estás ahí, será muy bueno que busquen otra forma de conseguirlo, y tú seguirás encontrando otros afectos aquí. ¿Eso cambiará la relación? ¿Eso les cambiará a ellos? ¿Eso te cambiará a ti? Te lo garantizo… La buena noticia, es que todos esos cambios son buenos, por el camino habrá mucho crecimiento personal, para ellos también, pero especialmente para ti. Vivir en el extranjero es una oportunidad maravillosa para desplegar nuevos talentos, para descubrir en ti capacidades que antes no hubieras ni imaginado que tenías… Alguien decía, con mucho acierto: ¡Necesitado te veas! Pues eso…

Si necesitas apoyo en este proceso de integración, no dudes en contactar conmigo; todavía me queda mucho por aprender, pero empiezo a tener un poquiiiiiiiiiiiiito de experiencia que pondré encantada a tu servicio.