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Primer trimestre: ¡superado!

¡Hola!

¿Qué tal te ha ido el primer trimestre del año? Hoy te propongo rescatar los objetivos que planificaste en diciembre para este 2015 y echarles un vistazo a ver qué tal vas… ¿Has conseguido ya alguno? ¿Estás haciendo algo nuevo para aproximarte a su logro? Tal vez hay alguno que quieras quitar, o alguno que quieras añadir. ¿Que no planificaste objetivos en diciembre? ¡Qué tal aprovechar el cambio de trimestre para ponerte a ello?

Pero antes de seguir con la tarea que te propongo, tal vez te preguntes… y esto de planificar objetivos… ¿para qué? Pues mira, digamos que si visualizas aquello que deseas y defines un rumbo para encaminar tus pasos en esa dirección, es muy probable que lo consigas, o al menos, estarás poniendo los medios para acercarte a ello. ¿Cómo funcionaría al revés? Crees que es probable que consigas algo en lo que no te hayas parado a pensar, para lo que no te hayas preparado, algo que no puedas imaginar, que no sepas cómo es… Dificil ¿no?

Recuerda que nuestro cerebro reacciona de forma muy parecida cuando tiene una situación real delante y cuando la imagina. Cuando nos recreamos en nuestro cerebro con aquellas imágenes que representan aquello que queremos conseguir, estamos fomentando, entre otras cosas, que nuestro cerebro se crea que esa imagen es posible.

Me despido con esa propuesta: revisa tus objetivos para 2015, felicítate por tus logros, y ponte a planificar acciones concretas, realistas, pequeños pasos que esta semana próxima puedas dar para seguir aproximándote a ellos.


Un deseo para el nuevo año

Una de las herramientas que utilizamos en coaching es la visualización. Cuando proyectamos en una pantalla imaginaria un sueño (de esos que tenemos cuando estamos despiertos, que son los mejores… ;D) o la forma que tendría algún logro que queremos alcanzar, es muy tentador pintarlo de color de rosa, de situaciones idílicas y acompañarlo de música celestial – como la que estoy escuchando yo ahora mismo por cierto, os la recomiendo; tan es así que aquí os dejo el enlace: https://www.youtube.com/watch?v=eYOIfpXT0Sw

Y sin embargo, este tipo de visualizaciones idealistas tienen un fallo: son tan perfectas que están alejadas de la realidad. No son creíbles. La vida no es así, la vida tiene sus luces, sus sombras y sus momentos para todo. Por eso hoy quiero compartir, que en mis visualizaciones, cada vez hay más autenticidad, cada vez están más cerca de la realidad que conozco, y simplemente hay un pequeño matiz que lo cambia todo: ACEPTACIÓN… Sí, los que me leáis con frecuencia diréis, con razón, que últimamente estoy escribiendo mucho sobre el mismo tema, que me repito… Y sí, acepto la crítica, y es que la vida, esa, la real, también es cíclica, y nos da una y otra vez la oportunidad de aprender las lecciones que todavía tenemos pendientes.

Por eso en mis visualizaciones, hay cada vez menos perfeccionismo y más aceptación de las cosas que sucedan aunque un@ no pueda influir en ellas, más aceptación de las emociones que acompañen a cada experiencia, de las limitaciones y de la propia vulnerabilidad. Acompañándola de la capacidad para vivir el presente, de conservar siempre la esperanza, de vivirlo todo como una oportunidad de aprendizaje, y de hacer lo que podamos con lo que tengamos, me parece una bonita imagen para compartir con vosotr@s, querid@s y amables lectores tod@s, desde el agradecimiento de haber pasado un año más juntos.

¡Feliz Navidad!


Recoge los frutos

Cuando empezamos de cero con algún proyecto personal o profesional – hacer amigos en un nuevo país o emprender, por ejemplo – , nos conviene tener presente que durante un período de tiempo más o menos variable, vamos a estar sembrando.  Es una etapa desafiante porque muchas veces, las circunstancias hacen que el recorrido sea bastante solitario y cuando llega el momento de empezar a interactuar con otras personas, a llamar a otras “puertas” reales o virtuales, con frecuencia nos dan con ellas en las narices y, como comentaba en un post anterior, los “noes” abundan frente a los “síes”. Además no tenemos ninguna garantía de éxito, no sabemos si va a salir bien, si vamos a conseguir lo que nos hemos propuesto, si hay luz al final del túnel, o vamos a tener que recomponernos y volver a empezar. En esa etapa, la gente te mira a veces con un poco de lástima, no entienden muy bien qué estás haciendo y que aspires a ganarte la vida o a hacer amigos de esa forma, con lo cual un@ puede llegar a sentirse en algunos momentos (afortunadamente pasajeros…) como un minúsculo y piltrafilla “granito de arena” en el desierto.

Unbenannt

Cuando mis clientes se encuentran en esta fase, en ocasiones les propongo herramientas como la visualización, les pido que imaginen cómo se van a sentir cuando lo consigan, qué cosas van a suceder, qué cosas van a cambiar, cómo va a ser su vida, quién va a estar en ella… Me encanta ver sus caras cuando hacen este sencillo ejercicio.

Es posible que no lo consigamos en el primer intento, o sí; es posible que tengamos que volver a empezar, pero si perseveramos, nos visualizamos en ese escenario y cambiamos la estrategia si lo necesitamos cuando llega el momento de pasar a la ACCIÓN, en algún momento nos encontraremos recogiendo frutos en forma de nuevos clientes que empiezan a llegar a ti recomendados por otros, nuevos y apasionantes proyectos, y nuevos amigos con los que disfrutar de una buena y auténtica conversación, de SER a SER, desde lo más profundo de nuestro interior, de esas que te dejan un regustito bueno y ganas de más.

Si miras hacia atrás, esos clientes, esos proyectos y esos amigos, no estaban, tú con tu perseverancia, visualización y acción, lo has hecho posible. ¡Enhorabuena! Y no te olvides de recoger los frutos y disfrutarlos. Si quieres saber cómo te podría apoyar en las primeras etapas de ese camino, escríbeme a lolahernandez.coaching@gmail.com

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¿Te ves haciéndolo?

Vengo de otra estupenda reunión con el Grupo Maeylas, en la que hoy hemos asistido a la interesante demostración sobre Canalización Psicocorporal de las Emociones, de la mano de Gabriela Cornejo. Vengo encantada, relajada y con mis emociones canalizadas al máximo, así que estoy en condiciones de ¡darlo todo! un miércoles más.

Hoy voy a hablaros de una herramienta que utilizamos las personas que trabajos en esto tan bonito del desarrollo humano: la VISUALIZACIÓN.

Visualizar, como su propio nombre indica, supone generar una imagen mental en la que imaginamos un escenario, nos situamos en él junto con todos los aspectos que sean relevantes para la situación en la que estemos trabajando, y recreamos una escena que esté alineada con nuestra M.E.T.A.

Si por ejemplo, tu M.E.T.A. es mejorar tu relación de pareja, una VISUALIZACIÓN que te puede ayudar es imaginarte (o acaso, simplemente evocar) una cena relajada, divertida y agradable con tu pareja, en un restaurante especial para vosotros, en el que te escuches hablando tranquilamente, te veas prestando atención a tu pareja y percibas sintonía entre ambos.

Cuando VISUALIZAMOS estamos informando a nuestra mente de que esa situación ¡¡es posible!! Síii, si nuestra mente la ve, se la cree, y después, le resulta mucho más fácil… (una vez llegado el momento en el que, según el ejemplo, tenemos a nuestra pareja delante) … contemplar como una posibilidad real, tener una conversación agradable, relajada y divertida.

A mi personalmente, al principio, me costaba mucho VISUALIZAR. Yo seguía las primeras indicaciones que Ana me daba por aquel entonces, y después de relajarme un poco y hacer unas respiraciones, trataba de VISUALIZAR-ME haciendo aquello en lo que quería trabajar, pero me costaba mucho. Con el tiempo, aprendí que lo que mejor funcionaba para mi, era hacer una cosa que yo hacía mucho de pequeña, me encantaba soñar despierta, inventarme historias y fantasear con ellas. Ahora sigo haciendo lo mismo, cuando me viene la inspiración, me monto una historia relacionada con aquello que yo me quiera ver haciendo y me imagino disfrutándo del momento. Te puedo decir, que cuando llega la situación real, lo primero que me viene a la cabeza es mi cara en el espejo fantaseando….

Te invito a probar qué fórmula funciona para tí y cuando la encuentres, úsala, ya verás lo que sucede…

Gracias por leerme una semana más y Schön Abend (como dicen por aquí, que viene a ser algo así como que pases una buena tarde/noche). Tchüss