Archivo de la etiqueta: Comunicación

IndependízaT

Hoy me voy a repetir un poco otra vez, voy a escribir sobre algo que ya escribí hace unos años y lo hago por ser uno de los temas con los que recurrentemente me encuentro y porque estoy segura de que con lo que he aprendido en los últimos años, puedo aportar algunas novedades al respecto.

Hemos hablado más veces de que somos animales sociales, nos desarrollamos en buena medida a partir de las relaciones que tenemos y llegamos a identificarnos con la imagen que creemos proyectar en los demás. Incluso ahora se sabe que hasta nuestro cerebro es social y se ve constantemente afectado por las interacciones que mantenemos con otros “cerebros” tanto para lo bueno, como para lo menos bueno… ;D

Como ya hemos comentado, es muy recomendable cuidar por tanto de nuestra faceta relacional y al mismo tiempo, es importante que pongamos atención al tipo de relaciones que día a día construimos: ¿son relaciones que fomentan la autonomía, el respeto y el cariño sin apego? O por el contrario ¿estamos fomentando la dependencia, la falta de libertad y el sacrificio malentendido?

Presentación1Si detectamos que estamos construyendo relaciones que en parte se parecen al segundo tipo de las expuestas en el párrafo anterior, te invito a contestarte la siguiente pregunta: ¿en qué ámbito te vendría bien invertir en independencia? Yo esta semana he detectado unos cuantos:

– Independencia económica: es un clásico, es la “estrella” cuando hablamos de independencia y al mismo tiempo no podemos negar que en el mundo que vivimos – al menos de momento – es importante.

– Independencia emocional: ¿te contagias fácilmente de las emociones que experimentan las personas con las que te relacionas? ¿Confundes eso con la empatía? ¿Aporta algo que reacciones así?

– Independencia afectiva: ¿te brindas afecto? O ¿dependes del afecto que en el mejor de los casos te brinden los demás? ¿Del afecto de cuántas personas estamos hablando?

– Independencia con el idioma: Si vives en un país que no es el tuyo ¿qué tal te manejas con el idioma? Si todavía tienes un largo camino por recorrer… ¿estás haciendo algo para mejorarlo? ¿Cuánto tiempo quieres dejar que otros te sigan resolviendo papeleos y papeletas? ¿Cómo te sientes cuando lo hacen?

– Independencia con el manejo del tiempo: ¿quién decide a qué dedicas tu tiempo? ¿Te enfadas cuando otras personas no te dedican tanto tiempo como tú a ellos? ¿Dedicas tiempo a satisfacer tus necesidades? O ¿siempre lo haces para satisfacer las de los demás? ¿Tienes la sensación de que te pasas el día pendiente de todo el mundo menos de ti?

Te propongo que te contestes a estas preguntas, con honestidad y que chequees cómo te sientes cuando lo hagas… recuerda que tus emociones te hablan… ¿qué te dicen? Si está todo bien y te sientes satisfech@ ¡enhorabuena! – no olvides compartir con nosotros, humildes mortales, tus secretos  ;D -. Si no es así… tranquil@, nos pasa a todos, estamos aquí para aprender. Empieza poco a poco a hacer cosas diferentes, no pierdas el objetivo de trabajar en recuperar la independencia en las áreas que lo necesites, ponte en marcha, si necesitas ayuda búscala y ya verás cómo mejoran tus relaciones cuando te comuniques desde la independencia, la libertad y el desapego.


2ª Edición: Atrévete a decirlo… ¡y dilo bien!

Reconozco que la primera edición, fue la primera ocasión en la que he visto como se llenaba un taller (¡glorioso momento!); aquella vez lo pasamos muy bien, nos reímos, practicamos con herramientas algunas situaciones cotidianas y salimos de allí con ideas claras para seguir poniendo en práctica.

En este taller vamos a volver a trabajar con las dificultades en la comunicación de pareja, en el trabajo, con la familia y los amigos. Profundizaremos un poco, nada más que lo necesario, en el concepto teórico de la asertividad, veremos qué cosas hacen las personas asertivas y cómo lo hacen, para que después nosotros, día a día, sigamos incorporando unas pocas buenas técnicas que nos ayudarán a expresarnos y gestionar conflictos de forma respetuosa, evitando inhibirnos, o por el contrario, utilizar estilos de comunicación agresivos, que no aportan nada cuando queremos establecer comunicaciones sanas y efectivas con las personas con las que nos relacionamos.

Si tú también quieres establecer buenas relaciones, y quieres empezar trabajando un poco en tus habilidades de comunicación, te espero el próximo viernes 13 en este taller en castellano, en Múnich. Aquí te copio el enlace con toda la info. No lo dejes para última hora, a ver si va a pasar como la vez anterior… ¡Que en dos días estaban todas las plazas reservadas! (¡¡Ojala que sí!! ; )))

Asertividad 2 anuncio

Nota: En este taller combinaremos una parte de exposición teórica de contenidos, con otra de dinámicas en grupo, individuales o en pareja, en las que podrás elegir entre trabajar casos personales, o si lo prefieres (por preservar mejor tu privacidad), casos hipotéticos.

Asertividad No


¡Atrévete a decirlo! Y dilo bien…

 

Este es el nombre del taller que próximamente haremos en Múnich y en el que trabajaremos con algunos conceptos sobre la asertividad.

La asertividad es una habilidad que, si la desarrollamos, nos permite expresar y expresarnos de una forma adecuada, respetuosa, siguiendo el paradigma ganar – ganar, según el cual “yo tengo derechos y tú también”, y que se diferencia de un estilo de comunicación agresiva, según la cual “yo tengo derechos y tú no”, o de la comunicación inhibida, en cuyo caso, “yo no tengo derecho s y tú sí”.

He elegido este tema por encontrármelo con mucha frecuencia entre las necesidades de desarrollo de mis clientes, yo misma es un tema sobre el que estoy trabajando desde hace tiempo y como decía un colega recientemente en un taller al que tuve la suerte de ser invitada en Madrid: “el que más aprende es el que prepara el taller…” Porque sí, me está viniendo muy bien repasar todos estos conceptos y sobretodo, aprovechar oportunidades de ponerlos en práctica, que ya sabemos que es lo único que funciona a la hora de integrar habilidades.

El objetivo del taller es conocer algunos conceptos teóricos y a través de dinámicas poder ponernos “en situación” para practicar con respuestas asertivas a situaciones de la vida cotidiana: en nuestra relación de pareja, con el jefe, los compis, la familia, los amigos, los vecinos…

Si estás en Múnich, te apetece y te das prisa (aprovecho para dar las gracias a todos los que ya os habéis inscrito pues el aforo está casi completo) nos vemos allí.

Aquí os dejo el folleto con toda la info.  Taller Asertividad

Asertividad


¡Sal de ahí!

 

Sí, el tema de hoy tiene por objetivo motivarte a salir de tu caparazón, de tu zona de confort, de la visión de tu ombligo y ampliar tu enfoque hacia otras personas con las que compartir y a las que darte.

Ocurre, que en ocasiones ponemos el foco de atención en nosotros mismos, en cómo estamos, en cómo nos sentimos, en lo que queremos, en lo que nos pasa, en lo que no nos pasa… Y sin darnos cuenta podemos entrar en una espiral cerrada, que gira alrededor de nuestra persona y que nos empobrece, hace que nuestro mundo sea cada vez más pequeño y puede llevarnos a estar tan centrados en nosotros mismos que generemos procesos personales poco adaptativos y nada gratificantes.

Es el momento de olvidarnos un poco de nosotros y salir al exterior, para lo que te propongo un sencillo ejercicio: haz una lista de personas que sean importantes para ti, no importa que haya pasado tiempo desde el último contacto que tuviste con ellas, lo importante es lo que sientas hacia ellas cuando las evocas.

Una vez que tengas la lista, empieza a pensar en cada una de ellas, concéntrate en cómo son, en qué cosas hacen, en sus preferencias, en lo que te gusta de ellas, en lo agradecid@ que  estás por… lo que sea que haya hecho cada una de esas personas por ti a lo largo de vuestra relación (completa la lista de puntos) y a continuación, haz una lista de 1 a 3 cosas que te gustaría hacer por cada una de esas personas. Por ejemplo, hoy he visto una postal que sé que le va a encantar a una persona a la que quiero muchísimo, y se la voy a enviar.

¿Cómo te sientes con solo pensarlo? Pues no te digo cómo te vas a sentir cuando lo hagas… ¡Que disfrutes!

CIMG2626


¿Expresión o Explosión?

 

Hoy quiero hablar una vez más de la importancia de expresar y expresarnos, pues en la práctica profesional y en la vida personal, observo con frecuencia una tendencia a inhibir nuestras opiniones, emociones y deseos, por miedo a crear conflictos, nos decimos cosas como “déjalo estar”, “total… me da igual…”, “no pasa nada…”, como si al decirlo, mágicamente esa emoción o ese deseo desapareciera. ¿De verdad crees que desaparece? ¿Te has parado a pensar en qué efectos causan esas “no expresiones” en tu naturaleza física y psicológica? ¿De verdad crees que no tienen consecuencias para ti?

En las últimas semanas, he tenido ocasión de dar un par de charlas en Múnich sobre asertividad, y las personas que me escuchaban estaban de acuerdo en que cuando de expresar(nos) se trata, con frecuencia pasamos de inhibirnos a explotar. Y sí, después de mucho tiempo “tragando” nos sorprende nuestro “poco control emocional” cuando “de repente” un día explotamos… ¿De repente?

¿Qué podemos esperar si reprimimos nuestras emociones? Ayer leí en un artículo sobre inteligencia emocional esta expresión y por eso he querido empezar hoy así el post: “Cuando no hay expresión, hay explosión”.

¿Cuál es la alternativa? Eso es… expresar(nos), decir lo que pensamos, lo que sentimos, lo que queremos… Utilizar esta maravillosa herramienta que es la comunicación verbal para ejercer nuestro derecho y responsabilidad que es expresarnos. ¿De cualquier forma? No… Expresarnos de forma agresiva puede tener consecuencias negativas tanto para nosotros como para las personas que nos escuchan, lo cual no quita para que pongamos cuidado en crear espacios para canalizar también nuestra agresividad (como me comentaba ayer una persona que sabe mucho de estos temas…), para que una vez más evitemos que se quede dentro… Para lo cual nos puede servir hacer uso de los cojines que tenemos en casa o practicar artes marciales, por ejemplo.

Podemos entonces aprender a expresarnos de forma asertiva, esto es, con respeto, de forma adecuada, en el momento adecuado, utilizando un tono de voz neutro, no agresivo ni inhibido, y como llevamos muchos años de nuestra vida comportándonos de forma no asertiva, pues vamos a necesitar practicar, practicar y practicar; hay muchas técnicas para ello, libros y talleres sobre el tema, pero lo más importante, es que tú te pongas las “gafas de la asertividad” para detectar situaciones en las que poder practicar, y lo HAGAS… Si necesitas apoyo, en Coaching trabajamos con algunas herramientas muy útiles para entrenarnos en asertividad y no explotar… ; ))

CIMG2498Aprovecho para decirte que en julio trabajaremos precisamente con la asertividad, en el taller que está programado para el día de San Fermín… 😉 Te dejo también un enlace al calendario con todos los talleres y eventos previstos, ¡nos vemos!


Comunicación y Relación

 

La semana pasada, hablando con mis compañeros de Crecer – Crecer, mientras preparábamos un taller que vamos a hacer en Madrid,  comentábamos la fuerte relación que existe entre nuestras habilidades de comunicación y la calidad de las relaciones que establecemos.

Decíamos que las personas somos comunicación, estamos permanentemente comunicando, no podemos no comunicar, incluso aunque no seamos conscientes, aunque verbalmente no emitamos ningún sonido, nuestro lenguaje no verbal sigue funcionando y “decimos” tanto con él…

Lo que quiero resaltar en este post es cómo influye nuestra comunicación en nuestras relaciones: con frecuencia, detrás de los problemas que tenemos con nuestro jefe, con nuestros compañeros, con nuestra pareja, con algún amigo o con algún miembro de la familia, se esconden dificultades en nuestro proceso de comunicación.

Como la mayoría de las habilidades, no aprendemos a comunicarnos didácticamente, no nos explican en el colegio qué tenemos que hacer y qué debemos evitar cuando queremos comunicarnos con eficacia, lo que suele ocurrir más bien es que aprendemos a comunicarnos por imitación, repetimos lo que vemos a nuestro alrededor, y si tenemos la fortuna de tener buenos modelos en nuestra infancia, y a lo largo de nuestro desarrollo, probablemente acabaremos siendo hábiles en nuestros procesos de comunicación, pero si no tenemos esa suerte, seguramente careceremos de algunas habilidades.

¿Esto tiene remedio? Pues claro que sí hombre. Podemos reaprender, como nos gusta decir a los Coaches, podemos desaprender patrones que no nos sirven y aprender de nuevo otros que sí, para lo cual, lo único que necesitamos es: primero, tomar conciencia de qué cosas podemos mejorar, después poner en práctica nuevas formas que sustituyan a las antiguas, y a continuación…  entrenarnos: es decir, practicar, practicar, y seguir practicando hasta que esas nuevas pautas hayan sido integradas y salgan automáticamente, cuando nos comunicamos.

Lo mejor de todo esto es cómo van a mejorar “mágicamente” nuestras relaciones con el jefe, la pareja, ese amigo, aquel familiar o compañero…. Cuando empecemos a poner en practica nuestras nuevas habilidades.

Una recomendación que quiero hacer es: cuando todavía no somos muy hábiles en nuestras nuevas destrezas, es bueno empezar a practicar primero con personas cercanas… de confianza. Por ejemplo: si quiero expresar un desacuerdo, no es una buena idea empezar por mi jefe… mejor voy a practicar un poquito primero con un amigo de confianza… o con una hermana…

¿Te parece complicado? ¿Qué tal empezar por algo? Te recomiendo que esta semana practiques la escucha… Simplemente escucha, presta atención a lo que te dicen, pero de verdad, “con todo tu cuerpo”, no pienses en lo que vas a responder… Solo escucha… Y si quieres, cuéntanos qué tal… Ya te anticipo que los escuchados van a estar encantados… Porque todo el mundo quiere hablar pero… ¡Es tan poco habitual que alguien quiera escuchar!