Integrarte en su país

 

Somos muchos y muchas los que estamos viviendo en  otro país porque nuestra pareja es de allí. Cuando aterrizas en un país que no es el tuyo, hay una buena lista de desafíos que se te plantean: en ocasiones, necesitas aprender otro idioma (¡tela!), normalmente, no conoces a nadie y tienes que empezar de cero a hacer “amiguitos”, además, con frecuencia quieres encontrar un trabajo, lo cual, cuando se junta con las dos necesidades anteriores, se convierte en algo, pelín peliagudo. Si además  buscas piso, cole para los niños, actividades sociales y… el tiempo no te acompaña, la cosa se puede empezar a complicar y es fácil que te sientas un poco abrumad@.

Con frecuencia, además, cuando las condiciones sociales, económicas y afectivas de la convivencia en pareja, se alteran, es fácil que la autoestima se resienta y percibas en tu comportamiento y en tus emociones, un cierto “complejo de inferioridad”, de repente te sientes como una persona un poco más chiquitita.

La buena noticia (¡claro que sí!) es que cuando pasas por una experiencia de este tipo, y pones un poquitito de interés y ganas, tienes una maravillosa oportunidad para vivir un verdadero crecimiento personal, para poner a prueba tus capacidades, para descubrir talentos ocultos y rescatar recursos olvidados.

En tu nuevo país, tienes la posibilidad de aparcar las partes de ti que hacía ya tiempo que no te estaban dando buenos resultados, y empezar una nueva vida con nuevos hábitos, nuevas formas de hacer las cosas y nuevos registros. Si por ejemplo en tu país, últimamente te estabas acomodando un poco, ahora vas a tener la oportunidad de salir de tu zona de confort y ampliar tus posibilidades de acción; si allí tenías un trabajo que no te terminaba de satisfacer, ahora puedes abrir el abanico de posibilidades y contemplar opciones que, en tu país, no se te hubieran pasado por la cabeza.

Además, como comentaba Katia Pinal hace poco en una Charla sobre parejas biculturales, cuando sales de tu cultura y entras en otra diferente, tienes la posibilidad de ver ambas culturas desde fuera  y elegir qué aspectos de cada una de las dos culturas encajan más con tu forma de entender la vida; poner eso en práctica, lleva tiempo pero es un lujo que las personas que nunca han salido de su país, no se pueden permitir, y tú sí: ¡eres una persona afortunada!

Por otra parte, tienes una buena ocasión por delante para desarrollar tu capacidad de recibir apoyo, de delegar en otros cosas que tradicionalmente hacías tú, y por el contrario, de asumir el desarrollo de tareas de las que normalmente  eran otros los que se ocupaban: esto es bueno para el desarrollo de tus destrezas, tus competencias y tu empleabilidad, nunca sabemos que herramientas vamos a necesitar sacar “de la chistera” en las variadas ocasiones que nos presenta la vida.  Si, además, hasta ahora tenías dificultades para pedir ayuda, vas a poder aprovechar para limar esta capacidad.

Eso sí, no te duermas en los laureles… disfruta del apoyo que recibas de otros sin perder de vista el objetivo: prepararte y trabajar para recuperar tu autonomía y tu independencia en todos los sentidos. Si quieres apoyarte en el coaching para trabajar alguno de los aspectos de tu integración, ¡llámame!

 


11 responses to “Integrarte en su país

  • Polo

    Sin ser por acompañar a la pareja y sin tener que aprender otro idioma, he estado en el brete y es tal y como dices una gran oportunidad para crecer. En mi caso, el compartir con las personas que viven una realidad diferente y desde una cultura diferente fue revelador en muchos aspectos y me ayudó mucho en mi desarrollo personal.
    Gracias Lola por el comentario y por los recuerdos que me ha traido.
    Un abrazo.

    • Lola Hernandez. Coaching.

      Gracias a ti Polo; comparto contigo también lo enriquecedor y más que recomendable de vivir en el extranjero por la amplitud de miras que aporta. Uno se vuelve más tolerante, flexible y muchas otras cosas buenas más, cuando conoce otras costumbres y aprende que otras formas de vivir son posibles, en Nicaragua, en Alemania o en Honolulú… ¡Un beso compi!

  • Juanjo

    Buenos días Lola,

    Primero de todo, tus palabras me han ayudado mucho a tomar una decisión que, al principio, era complicada de tomar, por lo tanto, muchas gracias. Este es el paso que voy a dar en breve con mi mujer e hijos. Yo pensaba así, pero creo que me hacía falta escucharlo de otra persona para convencerme a mi mismo.

    Espero poder contarte mi experiencia en breve, y darte la razón en todo lo que comentas.

    De nuevo, gracias por tus palabras alentadoras.

    Hasta pronto.

    Juanjo.

    • Lola Hernandez. Coaching.

      Gracias a ti Juanjo por compartir tu experiencia. No olvides que las decisiones, cuanto más importantes son, más fría requieren que tengamos la cabeza… Una vez que decidas, no te quedes pensando más y ¡ponte en acción! Que tengáis un buen camino, Lola

  • Noelia

    Para la gente que le cueste dar el paso, hay que tener en cuenta esta frase: “cualquier viaje, por duro que sea, empieza con un pequeño paso”.

    Lola, me encantó tu texto.

    Mi experiencia fue una locura cuando tenía 25 años, me fui a vivir a Ireland, y pasé allí casi 2 años para hacer mi sueño realidad, hablar inglés. Y la última ha sido venirme a vivir a Lux por amor, la más dura para mi, dejando atrás un trabajo, y una independencia total. Y después de un tiempo todo se está poniendo en su sitio, he comenzado a chapurrear el francés y me ha salido un minijob.

    Un saludo.
    Noelia

    • Lola Hernandez. Coaching.

      Gracias Noelia, por compartir tu experiencia y sí, yo también creo que el tiempo lo pone todo en su sitio… y nosotros, con las cosas que hacemos… ¡también! Disfruta en Lux y ánimo con ese frances; el minijob es solo el comienzo…

  • Cuando salimos de nuestra zona de confort

    […] y personal aportacion (si ella me lo permite) al post de Lola Hernandez, Coaching profesional, “Integrarte en su pais” en el que habla sobre las experiencias que pasamos las personas que emigranos a vivir a un pais […]

      • Laura

        Me ha gustado mucho leer ambos posts, pero no estoy de acuerdo con que el hecho de aumentar el tiempo y actividades que haces en pareja suponga salir de la zona de control, si no todo lo contrario. Es aferrarte a aquello que conoces en un entorno desconocido de manera que te puedas seguir sintiendo “seguro/a”.
        Desde mi punto de vista, apoyarte en la pareja es totalmente necesario y es tomar una ayuda que puede que antes nunca hubieses necesitado, pero es sólo eso, un soporte que te hace seguir adelante fuera de tu zona de control.

        Gracias a las dos por el post

        Laura

      • Lola Hernandez. Coaching.

        Hola Laura, gracias por tu feedback. No he leído el otro post, pero en el que he escrito no recomiendo aferrarse a nada, al contrario… Tal vez haya sido un malentendido. En cualquier caso, un saludo desde Múnich

  • Javi Barrero

    Hola Laura! me alegro que te gustara el post. He vuelto a releerlo y no se que te refieres con esto “stoy de acuerdo con que el hecho de aumentar el tiempo y actividades que haces en pareja suponga salir de la zona de control, si no todo lo contrario” Mi intencion no era dar a entender esa idea, en ningun momento he dicho eso y creo que tampoco lo he dado a entender pero quizas me expresado mal, en cualquier caso si estoy de acuerdo con tu segunda parte “un soporte que te hace seguir adelante fuera de tu zona de control”, totalmente de acuerdo.
    Saludos desde Frankfurt

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