Transforma el es3 con humor ;)

Hoy vamos a volver a apoyarnos en el super recurso del humor, en este caso, para gestionar situaciones y pensamientos que nos generan estrés. A continuación, vamos a ver cómo podemos hacer esto, para lo que te sugiero, te apoyes en un evento personal.

Identifica una situación pasada o futura que, al recordarla, o al evocarla, te genere estrés. Por ejemplo: recordar la forma injusta en la que un compañero del trabajo te trató en una o en varias ocasiones. Piensa en una situación ahora.

A continuación, vamos a generar una respuesta de humor ante esa situación. Para ello, tenemos que buscar algún recurso que, muy importante…, nos haga gracia a nosotr@s.

Photo by Anna Shvets on Pexels.com

Comparto algunas ideas:

  • Hablarnos interiormente con un tono condescendiente y divertido.
  • Imaginarnos a alguna persona que nos haga gracia, por ejemplo, a Karlos Arguiñano, trasladándonos ese mensaje de humor que nos queremos decir.
  • Utilizar palabras divertidas para formularlo. Por ejemplo, si quiero utilizar este recurso cada vez que me siento mayor, puedo decirme algo como: el proceso de abuelizamiento está generando estragos en mi cuerpo.
  • Utilizar el surrealismo. Por ejemplo, cuando siento que el estrés aparece en momentos de dificultades en la comunicación bilingüe, puedo rescatar la siguiente coletilla: ¡Pues ya verás cómo va a ser esto cuando los dos estemos sordos! ¡Esto sólo puede ir a peor!
  • Apoyarnos en la ironía. Si, por ejemplo, nos sentimos presas del estrés y nos llega una nueva demanda externa, podemos decir: No hay problema, le buscaré un hueco después de mi masaje semanal con lodos pringosos del mar muerto.
  • Aprovechar la tecnología. Tal vez no nos venga mal hacernos un selfie con una cara divertida y evocarlo en alguna situación de este tipo. También podemos grabarnos en tono divertido alguno de los mensajes que queramos recordar.
  • Exagerar. Si, por ejemplo, tengo miedo de dar una charla en público, y mis pensamientos se están tornando catastróficos, puedo recrear una situación espantosa, como: sí, va a ser horrible, estoy segura, cuando empiece a hablar, me va a salir la voz de Gracita Morales, se me van a caer los pantalones y, por supuesto, estaré sin depilar.
  • El humor negro también puede ser un recurso. Ante situaciones en las que nos pongamos un poco hipocondríacos, nos podemos decir: fijo que no llego a fin de mes, ¡ay mis pobres parientes! Tengo que hacer el testamento… ya.

Dependiendo de la situación y de nuestro interlocutor, en su caso, podemos hacer una verbalización interna o externa… 😉

Podemos combinar varias de estas propuestas, la idea es, identificar esa situación que quieres transformar cada vez que tus emociones te “avisen”, reconocer que se trata de la situación previamente definida y rescatar el recurso de humor para utilizarlo, al mismo tiempo que notamos como se dibuja una leve sonrisa en nuestra cara y empezamos a respirar más profunda y relajadamente.

Por ejemplo: yo utilizo un recurso que consiste en decirme “¡ay la victimichi! ¡Ya llegó la victimichi”! Utilizando un tono de voz divertido cada vez que vienen a mi mente recuerdos de situaciones en las que me he sentido maltratada y me doy cuenta de ello gracias a mis queridas emociones de tristeza y enfado.

Aprovecho y os cuento que en marzo hemos empezado con el 10º semestre de nuestros encuentros grupales mensuales online.

Publicado por Lola Hernández

Psicóloga y coach afincada en Múnich (Alemania). www.coachingenmunich.com. Más info en este enlace: https://coachingenmunich.com/about/

Deja un comentario