Lola Hernández es una psicóloga española que lleva 15 años viviendo en Múnich y que ha querido compartir en este libro sus experiencias y aprendizajes en esta materia, tanto las vividas en primera persona como las adquiridas a través de sus ya cerca de 700 clientes hispanos en Alemania.
Esta es la contraportada del libro que he escrito y que espero que muy pronto vea la luz. Hoy quería compartir con vosotros cómo va este proyecto que me tiene tan entretenida como ilusionada. En un post anterior, os conté que tenía previsto publicarlo para el segundo trimestre de este año y bueno… como me pasa habitualmente cuando se trata de gestión del tiempo, he sido bastante “optimística” y esto va un poquito más despacio de lo que yo esperaba.
El libro ya está prácticamente terminado, sólo faltarían los retoques que aporte la editorial que, podría estar interesada, y con la que aún faltaría concretar un acuerdo.
En estas circunstancias no puedo comprometerme a dar una fecha, aunque quería adelantaros algunos datos sobre el texto. Como el coautor “de pleno derecho” está siendo Jaguar, mi gato…, la portada va a llevar una divertida ilustración de mininos. Para la contraportada he tenido la suerte de contar con la generosidad de la encantadora Elisabeth Justicia y una simpática ilustración de Dominga habla sola. Os diré también, que para facilitar la integración de los recursos que recoge el libro, he incluido en cada capítulo, un resumen y una cita inspiradora. Como algunos ya sabéis que llevo mucho tiempo tratando de casar psicología con humor, he recogido ideas prácticas que nos ayuden a incorporar una perspectiva cómica a nuestra vida, eclipsando a esa dramaqueen que todos llevamos dentro, con una empoderada comicqueen. En esta misma línea, he incluido anécdotas, chascarrillos y vivencias, algunas interculturales, otras muy nuestras, parte de ellas personales (la vida intercultural da mucho juego…), otras de clientes, referentes o inventadas, que espero que amenicen el tema y que a buen seguro dibujarán alguna sonrisa en vuestro rostro – ojalá que alguna carcajada también.
El libro va a incluir desinteresadas reseñas de valiosas y buenas personas como:
Isabel García García: “Su escritura es directa, sencilla, positiva y de fácil comprensión. Es como hablar con ella, con sus expresiones y fino humor”
Germán González Andrés: “Uno de los acontecimientos más complejos que se presentan en la vida, es el encuentro cara a cara con otra persona. Con el libro de Lola Hernández vives e interiorizas que siempre estamos comunicando, que cualquier cosa que hagamos o digamos (y también que «no hagamos» y que «no digamos») comunica algo. Que tendemos a juzgar primero al mensajero y luego el mensaje. Y que si a los demás no les gusta lo que ven en nosotros; incluso, sin detenerse en la expresión corporal, les molesta algo en la voz, es probable que les importe poco lo que les digamos. Cuando se conoce por primera vez a alguien, la forma en que se dice algo, y el aspecto que uno tiene al decirlo, son más importantes que las palabras que se pronuncian. Un libro divertido y muy práctico y útil para el día a día. Gracias por escribirlo, Lola»
Luis Huete: “La combinación de asertividad y empatía es mágica. Genera personas colaborativas que saben tener conversaciones reales en vez de confrontaciones disfuncionales. Gracias Lola por verter toda tu experiencia y simpatía en tu magnífico libro”
Francisco Yuste: “Es un libro que, en tono de humor, ofrece recomendaciones útiles y fáciles de poner en práctica”
Aprovecho para darles las gracias pues, además de las reseñas, han aportado sus conocimientos y experiencia asesorándome con un buen número de correcciones y sugerencias. A propósito de correcciones, tengo que incluir también en estos agradecimientos a personas solidarias como Patricia Valenzuela y Olga Castanyer, por prestarse a darme su valiosa opinión, además de a algunos otros buenos amigos que todavía están tratando de encontrar un rato en sus ocupados días para echarle un vistazo y a los que no quiero mencionar todavía para que no se me estresen los pobres. Y como una no escribe un libro todos los días, he querido aprovechar la ocasión para incluir en los agradecimientos a todas las personas que, de una u otra forma, habéis aportado conocimientos, cariño o una mezcla de ambos, a mi vida en general y al libro en particular, así que ha quedado un apartado largo… muy largo diría yo… ¡soy una persona afortunada!
Me despido sin más, con el compromiso de seguir actualizando el estado de la publicación que ojalá, sea más pronto que tarde.
¡Ah! Aprovecho para recordarte que finalmente en mayo hemos empezado con el nuevo semestre de los encuentros mensuales online – ¡¡el 12º!! – y todavía tenemos una plaza disponible. ¿Te apetece probar? ¡No dudes en pedir info!
