Hoy quiero ofrecer un breve repaso práctico con algunos ejemplos sobre el manejo de la comunicación asertiva. Para profundizar más en este tema, os remito, por ejemplo, a la lista de reproducción de mi canal de YouTube: Asertividad
Cuando hablamos de asertividad, os recuerdo que nos situamos en un plano de igualdad, de respeto mutuo, en el que tus necesidades y las mías son igual de importantes y desde ahí dialogamos para expresarnos y buscar acuerdos sin imponer (comunicación agresiva) y sin inhibirnos tampoco.
Los requisitos básicos para comunicarnos de esta forma, son utilizar un tono neutro de voz (Alexa…), a ser posible amable y afectuoso, para lo cual necesitamos buscar el momento adecuado para expresarnos, tanto para nosotros como para la otra persona: cuando tenemos tiempo, no estamos emocionales y nos sentimos bien. He subrayado el nombre de la persona a la que nos dirigimos, para incidir en ese detalle que he comprobado que influye muy positivamente en las comunicaciones: nombrar por su nombre o por un apelativo cariñoso a nuestro interlocutor.

Vamos a ver ejemplos concretos con las 4 herramientas más sencillas que conozco y que más nos pueden ayudar:
- Aplazamiento asertivo: cuando no es el momento por emociones, enfermedad, cansancio, estrés… por cualquiera de las dos partes.
Ejemplos:
Cariño, parece que no es un buen momento, estamos los dos muy cansados, ¿te parece que lo hablemos mejor el fin de semana?
Creo que estamos un poco alterados ahora, Honorato. ¿Buscamos un ratito esta tarde para resolverlo?
Cielo, ahora mismo me siento regular, ¿lo hablamos mejor mañana?
- Feedback: expresar emociones de forma neutra y sin juzgar: cuando tú HECHOS, yo me siento EMOCIÓN + PAUSA.
Ejemplos:
Romualdo, cuando miras en otra dirección al hablar conmigo, me siento incómoda.
Mamá, cuando ayer me dijiste que soy un desastre con el orden, me sentí mal.
Chato, cuando me dices que soy una mala madre, me siento triste y enfadada.
- Límites: a formas agresivas (tono de voz elevado, comentarios hirientes e inadecuados, hostilidad)
Ejemplos:
¿Qué quieres decir con eso Fulgencio? ¿Me puedes poner un ejemplo?
Hacer ese tipo de comentarios no va a ayudar a nuestra comunicación, Hortensia. Si no se dan ahora las condiciones para mantener esta conversación, tal vez podamos retomarla en otro momento.
Ya me has interrumpido dos veces, Amparo. ¿Puedes por favor dejar de hacerlo?
- Disco rayado: ante insistencias, cuando quieren discutir con nosotros.
Ejemplos:
Sólo quería que supieras cómo me he sentido cuando me has dicho esto, Evaristo (y repetimos si es necesario).
Como te decía, Rogelia, para el sábado ya tengo planes (y repetimos si es necesario).
Silencio mientras sonrío y miro a la cara a mi interlocutor.
Recomiendo también buscar modelos de nuestro entorno o famosos, en los que nos podamos inspirar. Comparto algunos de los míos, por ejemplo: Arguiñano, Gerardo Schmedling, Thich Nhat Hanh, Rafael Santandreu, Borja Vilaseca, mi amiga Lali La sabia… ¿cómo lo dirían ellos? Usar el entrenamiento a posteriori para practicar, y practicar y practicar… que es la única forma de adquirir habilidades.
Aprovecho para recordarte que en enero empezamos con el nuevo semestre de los encuentros mensuales online, en los que investigamos, entre otras, esta temática, ¡y todavía nos queda una plaza libre! No dudes en pedir información. Por otra parte, en marzo nos veremos en el taller: Gestiona tus emociones de miedo, enfado y tristeza, presencialmente en Múnich.
