Hoy traigo una propuesta hacia la que dirigir nuestro foco de atención. En el día a día, un montón de estímulos pujan para que les hagamos caso: en casa, en el trabajo, el móvil… conviene dedicar un poco de tiempo a definir cuáles son nuestras prioridades – que, con frecuencia van a diferir de las de nuestra jefa, nuestra pareja o nuestros retoños, ¡lógicamente! – para tratar de centrar ahí nuestros esfuerzos, y que nuestros anhelos no se nos queden por el camino de atender los de otros… ¿os pasa esto? Para identificar si alguno de esos estímulos es realmente importante o no, podemos contestarnos a las siguientes preguntas:
¿Qué pasa si no lo hago? Seguramente nada, si se queda sin poner la lavadora, o mucho, si el que se queda esperando en la puerta del colegio es el peque.
Si no me ocupo de esto ¿cuánto voy a tardar en olvidarlo? Probablemente no va a ser lo mismo descuidar un tema de salud, que dejar de felicitar el cumpleaños a una persona con la que ya no tienes contacto.
Cuando acabe este viaje que es mi vida actual ¿qué cosas, en qué sitios y con qué personas habrá sido importante para mí estar? Yo quiero estar cerca de la gente a la que quiero y disfrutar de la vida todo lo que pueda. No me importa tener unos conocimientos de psicología un pelín más desactualizados.

Para complementar esta bonita investigación, ahora os voy a proponer en una tabla, la cara positiva, proactiva y bonita en la que yo encuentro que nos sienta muy bien centrarnos, frente a otra cara de la vida que nos suele traer malestar y sufrimiento:
| Buenamente: | Malamente: |
| Conectarme con otros. Construir juntos. Ser solidarios | Aislarme. El egoísmo |
| Lo que me mueve y motiva. Lo que se me da bien y me gusta | Lo que me quita energía. Lo que me cuesta hacer |
| El presente, hoy, aquí y ahora | El pasado y el futuro |
| Lo que yo puedo hacer y pensar | Lo que piensen y hagan (o no) otros |
| Jugar, investigar, fallar | El perfeccionismo |
| El perdón | El rencor y las cuentas pendientes |
| Aceptar respirando profundamente situaciones y emociones | Rechazar, luchar |
| Más sitios, más gente, más actividades diferentes | La rutina |
| Aprovecharlo todo para crecer y aprender, para conocer mejor nuestros propios procesos. Agradecerlo y valorarlo todo | Quejarnos. Victimizarnos |
| El humor | Tomarnos todo en serio y personalmente |
| Cultivar enfocarnos proactivamente en el lado bonito de la vida, en la belleza de un gesto, de una flor, de una tarta. Planificarlo diariamente | Quedarnos en el sesgo negativo que tenemos los humanos, en todos los peligros posibles |
| El amor. No darlo por hecho. Expresarlo. Dedicar tiempo a reflexionar y planificar cuándo, cómo y qué queremos hacer por amor | Quedarnos fijados en los agravios recibidos en el pasado |
| La reflexión consciente | El pensamiento automático |
| La vida contemplativa, la observación, dejarnos espacio libre y hacer menos cosas. Yoga y meditación | La hiperactividad y la hiperconexión. |
¿Por dónde quieres empezar? Te sugiero elegir tres de estas acciones, anotarlas en algún sitio que tengas a la vista y ponerte manos a la obra a ver qué pasa.
Aprovecho para recordarte que en julio empezaremos con el nuevo semestre de los encuentros mensuales online, en los que investigamos, entre otras, esta temática, ¡y todavía nos queda una plaza libre! No dudes en pedir información. Por otra parte, en octubre nos veremos en el taller: Fortalece tu autoestima, presencialmente en Múnich.
