Contar o sentir

 

Hoy quiero compartir lo afortunada que me siento por tener la profesión que tengo y por tener unos compañeros como los que me acompañan en este camino y con los que tanto disfruto.

Ayer, en una reunión con mis compañeros de Crecer – Crecer, en Madrid, tuve el privilegio de hacer coaching con ellos, de recibir su feedback y de sentir. Uno de los objetivos de Crecer – Crecer es prestarnos apoyo entre nosotros y ayer me tocó a mí recibir este apoyo: les estuve comentando unas dificultades a las que me había enfrentado recientemente y a través de las preguntas que entre todos me hicieron, del tiempo que me regalaron para pensar, para procesar y sobretodo para sentir, salí fortalecida por la “sesión de coaching generoso” porque SENTÍ y porque saqué conclusiones prácticas para poner en marcha cuando en el futuro me vuelva a encontrar en situaciones parecidas.

Después de la sesión, y esta es otra cosa que quiero compartir, hablábamos de la diferencia entre contar racionalmente algo y sentir ese algo. Cuando nos contestamos a las preguntas que nos hacemos en coaching, además de respuestas prácticas, nos encontramos con nuestras emociones y dejamos que estas hagan su trabajo. Con mucha frecuencia, cuando estamos atascados con algo, simplemente necesitamos tomarnos tiempo para sentir algún episodio relacionado que se ha quedado sin procesar, sin integrar en nuestro sistema emocional. El simple hecho de sentir, por tanto, es en sí mismo muy reparador. Además, las emociones que experimentamos en ese momento vienen cargadas de información importante y nos ayudan a sentir qué necesitamos hacer en ese momento para canalizar la emoción, para dejar que salga, ese es el tema.

Hace poco me decía un cliente “no, si yo racionalmente me lo explico y lo entiendo, pero luego hay algo que me impide hacer lo que he pensado racionalmente”. Ese “algo”, vuelven a ser emociones retenidas, emociones no expresadas  que se han quedado pendientes de ese procesamiento que comentaba antes.

Por tanto hoy te invito a sentir, tómate tu tiempo cuando lo necesites, para que salga esa tristeza o ese miedo, siéntelos y déjalos ir. Puedes hacerlo solo, con un buen amigo o con un profesional que te ayude, mediante preguntas (*) a ponerte en contacto con emociones retenidas, para que además de contar lo que pasó, lo sientas, y entonces sí, puedas dejarlo ir.

Si necesitas alguna aclaración sobre este o algún otro post, por favor dime; pues a veces una se pone a escribir pensando que es muy obvio lo que está diciendo, y resulta que luego de obvio nada de nada. Para mí es un buen feedback y lo agradezco mucho. Y una vez más, ¡Gracias por estar ahí!

 

(*) Y/o mediante las variadas técnicas que el desarrollo personal pone a nuestra disposición, como por ejemplo las técnicas de movimientos corporales del Sistema Rio Abierto que dirige mi compañera Gabriela Cornejo, aquí en Múnich.

 


2 responses to “Contar o sentir

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: