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Programas de formación individual

Llevaba tiempo pensando en una fórmula profesional que me permitiese seguir compartiendo herramientas de desarrollo personal, de esas que a mí me sirven cuando las utilizo… 😉 a unos precios más accesibles para el común de los mortales, permitiéndome al mismo tiempo vivir de mi profesión, que es la forma más sostenible que se me ocurre de seguir compartiendo desarrollo personal sin tener que dedicarme a otra cosa… 🙂

Pues bien, este mes tan inspirador en Madrid he dado con la cuadratura del círculo: “Programas de coachingformación individual

Con estos programas podrás formarte y empezar a entrenarte de forma individualizada en nuevas habilidades y técnicas relacionadas con alguno de los siguientes temas:

  • Inteligencia Emocional
  • Gestión del tiempo contra el estrés
  • Habilidades de comunicación (Asertividad)
  • Alta sensibilidad (PAS)
  • Autoestima
  • Coaching
  • Técnicas de búsqueda de empleo en España o Alemania
  • (Re)Orientación profesional
  • Integración cultural en España o Alemania

Al tratarse de un entrenamiento individualizado a caballo entre el coaching y la formación, tiene un precio más económico que las sesiones de coaching puro, con la flexibilidad de adaptar la extensión de los contenidos y la distribución de las horas a tus posibilidades. Recomiendo dedicar entre 3 y 5 horas a estos programas, pero se pueden hacer en menos tiempo. Podemos tener sesiones de 1, 2 ó hasta 3 horas en función de tu disponibilidad y estas pueden ser presenciales, por Skype, telefónicas o una combinación de estas.

Programa formación individual

¿Tienes uno o dos amig@s interesados en estos mismos temas? Disfrutad juntos de alguno de estos programas y accederéis a precios aún más interesantes 😉

El participar en estos programas, te permitirá disfrutar de precios más competitivos si después quieres reforzarlos con sesiones de coaching puro.

¿Te parece interesante? ¿Algún comentario? No dudes en solicitar más información en: lolahernandez.coaching@gmail.com

Si tienes algún/a amig@ necesitad@ de entrenar este tipo de habilidades… ¡comparte!

En este enlace a mi perfil de LinkedIn puedes leer lo que opinan otras personas sobre mis programas.

 

 


Talleres en Madrid

Querid@s amig@s todos,

Ahora que ya hemos estrenado año, os cuento alguno de mis planes. ¿Recordáis el ejercicio que os propuse hace un par de meses? Consistía en definir a qué nos gustaría dedicar nuestro tiempo si fuésemos millonarios, tuviésemos todo el tiempo del mundo y no tuviéramos miedo. Pues bien, cuando yo lo hice, una de las cosas que salió fue compartir lo que sé en materia de desarrollo personal, lo que he aprendido con mi formación y experiencia, lo que a mí me ha servido en defintiva. Por esta razón, empiezo el año programando unos tallercitos en Madrid.

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En mi caso, la palabra escrita es aún más fluida que la hablada… pero… ¿cómo mejoramos en esta vida? ¡Afrontando retos y desafíos! Así que me pongo a ello y ojalá que nos encontremos en alguno. En concreto he planificado los siguientes talleres:

  1. 14 de enero: Inteligencia emocional: aprende a entender, aprovechar y gestionar tus emociones
  2. 28 de enero: Contra el estrés: gestiona tu tiempo
  3. 11 de febrero: Dile lo que le tengas que decir pero díselo bien: comunicación (en pareja) asertiva
  4. 25 de febrero: ¿Me falta un tornillo? No, tal vez seas una persona altamente sensible: PAS (Personas altamente sensibles)
  5. 11 de marzo: Quiero conseguir mis objetivos pero no sé por dónde empezar: utiliza autocoaching (Trabajaremos con dos ejemplos: encontrar trabajo y perder peso)
  6. 25 de marzo: Realmente… ¿es esto la vida?: encuentra tu equilibrio y recupera tu autoestima

 

¿Cuándo?: Sábados de 10:30 a 13:30 h

¿Dónde?: Madrid

Precio: 40 €. Bono: 3 talleres por 100 €

¡Reserva ya tu plaza en lolahernandez.coaching@gmail.com! El espacio disponible por el momento es limitado 😉

¿Me ayudas a compartirlo?


¿Celos@ yo?

Sí, tú… yo sí desde luego, he mejorado mucho con los años pero aún siento celos y es claramente un área de mejora todavía para mí, por eso quiero compartir algunas reflexiones al respecto con vosotr@s, por eso y porque un@ de vosotr@s ha tenido a bien compartir esta inquietud y pedirme que escribiese sobre el tema, y ya sabéis que vuestros deseos son órdenes para mí 🙂

Yo creo que para sentir celos se tienen que dar tres aspectos: comparación, juicio negativo y miedo. Sentimos celos cuando nos comparamos con los demás y al mismo tiempo, hacemos un juicio negativo sobre nosotr@s mism@s como resultado de esa comparación, lo que a su vez nos hace temer perder a nuestr@ amad@. La persona con la que nos comparamos, siempre es más joven, alta, guapa, delgada, inteligente, interesante, enigmática, exitosa… que nosotr@s y eso lo interpretamos automáticamente como una señal de peligro.

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¿Hay algo que podamos hacer al respecto? Por supuesto que sí… 🙂 Como siempre, el coaching nos ayuda a definir acciones concretas. En primer lugar, ¿qué tal si empezamos a dejar de compararnos con el resto de los seres humanos? Compararnos con los demás… ¿nos aporta algo? Hombre sí, yo creo que hay una parte valiosa en el hecho de compararnos con los demás, y es que nos permite tomar conciencia de aspectos que los demás presentan, que creemos no poseer y que son lo suficientemente importantes como para llamar nuestra atención. Una vez que hemos tomado conciencia podemos hacer algo para introducir un poquito más de misterio en nuestra relación, cuidar más la ropa que llevamos, o cultivarnos un poco en temas de nuestro interés, por poner unos ejemplos. En definitiva, comparación sí para aprender y hacer cosas por nosotr@s, no para “machacarnos”.

A continuación podemos trabajar en los autojuicios que hacemos. ¿Por qué crees que tu pareja se enamoró de ti? Si ya no te acuerdas… ¿qué tal si se lo preguntas? A lo mejor te sorprendes… pero seguramente lo que le enamoró fue tu forma de SER, y eso es algo muy personal que no se puede encontrar en otra persona. ¿Por qué te enamoraste tú de ella? ¿Por su belleza perfecta, su cuerpo hercúleo y su inteligencia sin límites? O porque hay algo en su SER que te conquistó. ¿Qué tal revisar el autoconcepto que tienes de ti y poner en valor tu SER y todo lo que ERES.

Y por último, el miedo a ser abandonados… Si yo soy una persona que se conoce, valora, cuida y que aprende más y más cada día sobre sí misma y sobre la vida… ¿realmente sería tan terrible que mi pareja me dejase? ¿Crees que es probable que eso sucediera? Y aún en el caso de que esto ocurriese ¿se acabaría el mundo? O más bien… ¿empezaría una nueva etapa para ti? ¿Es posible que esa etapa fuera incluso mejor? Por otra parte, llegado el caso… ¿realmente querrías mantener una relación con una persona que ya no te quiere?


Hani hani (@)

Esta nuestra vida tiene momentos estupendos, no carentes de otros menos estupendos que pueden aportar experiencias de desorientación o incluso de desolación a nuestra existencia. Hasta ahí estamos de acuerdo ¿no? Quién no se ha quedado alguna vez sin trabajo, se ha separado o ha experimentado una pérdida importante…  Vamos a dar un paso más: ¿qué es lo que hace que en esos momentos sintamos desorientación y desolación? Pues yo creo que en buena medida la falta de confianza.

Si tú también perteneces a la categoría de “personas altamente proactivas” y además un poquito perfeccionistas e impacientes, puede ocurrir que ante alguna de estas circunstancias pases masivamente a la acción y quieras ver resultados “rapidito… ¡¿eh?! Que no tengo toda la vida…” y sin embargo las cosas no siempre funcionan así. Y digo más, por fortuna no funcionan así, y aquí entro en una esfera más trascendental.

Independientemente de las creencias que cada uno pueda tener, yo personalmente creo que la vida tiene un plan para nosotros, en el que por supuesto nosotros podemos influir, lo hacemos constantemente, y al mismo tiempo, pertenecemos a un conjunto más amplio de seres, experiencias y procesos con los que interactuamos de una forma tan compleja e increíble que cada uno acaba viviendo lo que necesita en el momento adecuado y en las circunstancias adecuadas para que se produzcan los aprendizajes correspondientes.

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Desde que estoy convencida de que las cosas suceden cuando tienen que suceder, cada vez me desespero menos tratando de forzar lo que tal vez no tiene sentido para mí que suceda y abro más los ojos, observo, reflexiono y acepto, los tiempos que tiene mi vida, el feedback que me da y cómo se comunica conmigo. Las enseñanzas que estoy obteniendo son inagotables, no puedo evitar sonreír al recordar algunas, como aquella pareja o aquel trabajo o aquella ciudad que no eran para mí porque simplemente la vida tenía otros planes a su debido momento, cuando se dieron las circunstancias adecuadas…

¿Tú qué crees? ¿A ti también te ha enseñado esto la vida? A lo mejor te viene bien tenerlo presente la próxima vez que tú o alguien de tu entorno, se encuentre tratando de forzar los acontecimientos. ¿Quieres compartirlo con alguien más?

(@) Expresión que utilizan los saharauis cuando alguien trata de hacer una predicción sobre lo que pasará. Ellos contestan “Hani hani” que es una forma de decir, “tranquil@, será lo que tenga que ser” 🙂


Reencuadre

Querid@ amig@,

Me gustaría compartir contigo una herramienta que puede ser muy recomendable a estas alturas del año, cuando ya se nos va terminando 2016 y empezamos a pensar en el 2017. Todavía queda mes y medio para aprovechar y disfrutar, pero es momento de comenzar a revisar cómo nos ha ido durante estos meses y qué nos gustaría conseguir el año que viene.

Para proponerte esta herramienta me he basado en otra que Mariela Guzmán, una compañera del grupo “Damelamano” (*), nos sugería en la reunión de octubre. Mariela nos decía que para contactar con nuestras verdaderas motivaciones en la vida nos hiciésemos y nos contestásemos a la siguiente pregunta: si yo fuese millonari@ y no tuviese que trabajar para vivir, ¿a qué dedicaría mi tiempo? ¿Qué cosas me gustaría hacer? ¿Qué haría por el simple placer de hacerlo?

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Yo me he tomado tiempo para hacerme esta pregunta, para respondérmela, y al hacerlo, he añadido otras dos variables; además de si fuera millonaria, qué haría si tuviese todo el tiempo del mundo y si no tuviese miedo, pues encuentro que son dos aspectos que a mí personalmente, me suelen frenar bastante y que, gracias a mi trabajo, sé que no solo me frenan a mí… ¿verdad?

Pues bien, la pregunta quedaría de la siguiente forma: ¿A qué dedicarías tu tiempo si tuvieses todo el dinero del mundo, tiempo de sobra y no tuvieras miedo? Al responder (tómate tu tiempo querid@…) me he dado cuenta de algunas cosas: hay muchas cosas que ya estoy haciendo – ¡bien! ¡muy bien! No partimos de cero… -. Hay algunos miedos atávicos que han desaparecido y sin embargo otros, que a pesar de no partir de cero, siguen estando presentes… – ¡a por ellos oeeeee, a por ellos oeeee! -. Además, este ejercicio me ha reconectado con mi misión… ¡ahí es nada! Es decir, para qué estoy aquí, qué sentido tiene mi vida, cual es mi verdadera aportación a esta nuestra sociedad y en definitiva, qué es lo que me mueve. Por otra parte, me ha permitido retomar conciencia de cosas que son importantes para mí, tanto como para aparecer en esa lista, cosas que en la actualidad no estoy haciendo…

El siguiente paso que hay que dar, a la luz de esta información, es analizar de qué forma podemos introducir más de esto en nuestra vida, más actividades de la lista en nuestro día a día, incluyendo la posibilidad de ganarnos la vida haciendo estas cosas o modificando las que actualmente hacemos para que las contengan.

Es un ejercicio altamente recomendable, es una buena época del año para hacerlo, y a partir de ahí, de ti depende hacerlo mi “arma”. Yo sigo con ello.

¿Conoces a alguien más necesitado de un reencuadre como este? ¡Pásale esta información!

Que disfrutes de un noviembre abundante, libre y sin miedos 🙂

(*) Un grupo formado por mujeres hispanohablantes en Múnich. Nos reunimos al menos una vez por mes para prestarnos apoyo, divertirnos y compartir experiencias derivadas de nuestra vida en tierras alemanotas.


Risas… ¡cuantas más mejor!

Una reunión que se tuerce, el niño que se pone malo, abres la nevera y no hay nada para hacer la cena, con lo cual, corre al supermercado antes de que cierre… Cosas así nos ocurren a tod@s casi a diario. Son contrariedades, dificultades o sucesos que nos complican un poco la vida y pueden hacer que nos pongamos serios, nos estresemos o nos enfademos.

No siempre se puede evitar que una reunión se tuerza, que un niño enferme o que se acaben los productos frescos de la nevera, pero lo que sí podemos hacer es contraatacar activamente para no quedarnos anclados en un gesto serio, estresado o enfadado, más tiempo del estrictamente necesario.

¿Se te ocurre alguna idea para iniciar ese contraataque efectivo? A mí un montón y, entre ellas, hoy quiero hacer nuevamente énfasis en la risa y el humor como recurso a nuestra disposición para ser utilizado e incentivado. Vamos a recuperar esa sensación ¿cómo te sientes cuando te ríes? ¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando lo haces? ¿Y a tu mente? La risa nos relaja, mejora la actividad de nuestros sistemas respiratorio y circulatorio, fortalece nuestro sistema inmunitario y ayuda a regularse al sistema endocrino. Por si esto fuera poco, activa emociones positivas, nos ayuda a ver las cosas con otra perspectiva y a desdramatizar, a renovarnos de energía, además de a regenerar y retroalimentar nuestro lado divertido y por tanto, a que cambie ese gesto serio o estresado, transformándose en otro mucho más simpático.

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Te animo por tanto a investigar qué es lo que te hace gracia ver o leer, con qué cosas disfrutas, con quién te ríes más y que a continuación planifiques activamente actividades para reír, exactamente igual que lo haces con las “obligaciones familiares y profesionales”, de manera que a diario reserves al menos un rato para el humor y te entrenes poco a poco en volver a ver el lado divertido de la vida; y digo “volver a ver”, porque cuando éramos niños lo hacíamos constantemente… lo traíamos ya programado de serie “en el disco duro” y ahora simplemente vamos a recuperar una habilidad que ya tenemos por tanto en nuestra caja de herramientas.

En mi caso, no hay nada que me haga más gracia que los programas de Andreu Buenafuente y Berto Romero, igual que sé que una conversación con mi hermano David encierra unas cuantas carcajadas aseguradas, o que los comics de Mafalda y Maitena, las aventuras de Bridget Jones y las obras de Eduardo de Mendoza o David Trueba, siempre me aportan muy buenos y cómicos ratos, además de la Serie Olmos y Robles, por citar solo algunos ejemplos.

¿Qué te parece? ¿Te animas a reír más? Pues una buena forma de hacerlo es compartir risas así que no dejes de estimular a otros tú también a poner en práctica sus habilidades humorísticas 😉


Renovación

Muy buenas. Llega el otoño y con él… ¡tiempos de renovación! Pues sí amig@, pronto se empezarán a caer las hojas de los árboles – por aquí, por las alemanias, ya está sucediendo – nuestros cuerpos empezarán también a renovar su aspecto mudando de uno más veraniego y abierto, hacia otro más invernal e intimista, la agenda también se irá actualizando con el inicio del nuevo curso y el final de las vacaciones… ¡y así con todo!

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Aprovechando la metáfora de la renovación, quiero reflexionar sobre otras cosas que nos vendría bien renovar, y con ello soltar, dejar ir, como las hojas… Qué tal por ejemplo dejar ir algún hábito indeseado y empezar a renovarnos con el cultivo de otro más estimulante, por ejemplo podríamos cambiar fumar por hacer yoga, vida sedentaria por paseos otoñales o dieta hipercalórica por dieta sana. Otra opción sería soltar emociones que pertenecen al pasado para que dejen de acompañarnos en nuestro presente, por ejemplo un enfado que ya no está vigente o un rencor motivado por algo que sucedió en el pasado, tal vez incluso hace mucho tiempo ya. Es posible que en nuestro afán por conocernos mejor a nosotros mismos, hayamos tomado conciencia de una forma de reaccionar que nos causa problemas, algo que tiene su origen en nuestra historia, que posiblemente tuviese mucho sentido en algún momento de nuestra vida, pero que ya no nos aporta nada más que sufrimiento; por ejemplo, pudiera ocurrir que como alguna vez tuvimos una mala experiencia con un amigo o con una compañera, y ese suceso de alguna forma quedara marcado en nuestro recuerdo y no fuese resuelto, estuviésemos reaccionando en el presente de forma similar a como lo hicimos. Sería bueno en este caso trabajarlo conscientemente, generar una respuesta más adaptativa y dejar ir esa forma obsoleta de reaccionar.

Sea lo que fuere que necesites renovar, tienes una buena oportunidad con este otoño recién estrenado… recuérdalo cuando veas caer las hojas, y no olvides comentarlo con alguien, seguramente otras personas necesitan también soltar algo de su pasado, que está distorsionando su presente.


Descubre lo que sabes

Aunque cada vez con más frecuencia escribo para buscadores de inspiración y acción, independientemente de si viven en su país o fuera de este, hoy sí me voy a centrar en algo que va más dirigido a los que nos hemos ido a vivir a otro país en el que se habla un idioma diferente.

Ya he comentado en otras ocasiones las implicaciones que puede tener hablar mal – como es esperable cuando uno está aprendiendo una nueva lengua – sobre nuestra autoestima, teniendo en cuenta que la nueva lengua lo impregna todo: está presente las 24 horas del día en nuestras facetas personales y profesionales…

También he comentado que al principio – sobre todo si hemos llegado con un nivel de conocimiento “cero bajo cero” – nuestro nivel de motivación para aprender esa nueva lengua suele ser muy elevado y se refuerza con el hecho de que en relativamente poco tiempo, solemos avanzar mucho: pasar de nada a algo es muy gratificante y lo experimentamos con mucha satisfacción. Sin embargo, con el paso de los meses y los años, vivimos una fase no tan estimulante, en la que poco a poco (muy poco a poco, sentimos a veces) pasamos de algo a algo mejor, y esta evolución no es tan evidente.

Es frecuente además, que al principio dediquemos bastante tiempo al estudio del idioma entre clases, deberes y repaso de gramática y vocabulario, y sin embargo, con el tiempo dejamos de estudiar. Pensamos erróneamente, que por el simple hecho de vivir aquí, ver la tele, escuchar la radio y trabajar en alemán, vamos a seguir aprendiendo y mejorando por osmosis…

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Hoy quiero invitarte a que vuelvas a estudiar. Si puedes, apúntate a algún curso aunque sea una sola vez a la semana (aquí en Alemania la VHS tiene opciones de este tipo) y si esta posibilidad es complicada, desarrolla uno o dos hábitos sencillos, por ejemplo: todos los días después de cenar dedicar un rato más o menos largo, dependiendo de tu energía, a revisar gramática o vocabulario. Todos los días en el tren, lee algo pequeño en alemán, los fines de semana lee algo en voz alta, queda regularmente con un Tandem, etc.

Si haces esto van a pasar al menos tres cosas: en primer lugar vas a tomar conciencia de cuánto sabes, pues al repasar vas a reconocer y clarificar muchas estructuras gramaticales y vocabulario, lo que va a reforzar tu autoestima. Con una autoestima reforzada, te vas a sentir más segur@ y ya solo eso va a hacer que automáticamente hables mejor, y que por tanto se te entienda bien y te sientas más a gusto al hablar ese idioma. Además, al hacerlo a tu ritmo, vas a disfrutar más del proceso de aprender y lo vas a ver como algo estimulante, como una carrera de fondo que se puede convertir en un hobby.

Pero como dirían Borja Vilaseca o Ana Spósito, no creas nada de lo que te digo, ponlo a prueba y ¡hazlo! Y luego comparte con nosotr@s qué resultados has obtenido. A lo mejor así también tú inspiras a alguien más 😉


Inspírate

Empieza el nuevo curso y con él, quiero compartir un mensaje inspirador que me hace llegar mi maridito. Él es una persona que tiene la costumbre de tropezarse con personas excepcionales y lo más importante de todo, de darse cuenta de ello.

Todos nos cruzamos a diario con personas increíbles, lo que ocurre es que frecuentemente estamos tan concentrados en nuestro diálogo interior o en el teléfono inteligente… que pasamos de largo ante ellas sin reparar en el regalo que tienen para nosotros. Él me contaba el otro día, que cuando fue a pasar el TÜV (la ITV alemana) se encontró con un empleado que sorprendentemente no solo no estaba aburrido de decir a cada cliente: “intermitente izquierdo, intermitente derecho, freno…” sino que le recibió con un flamante: “¡hola! ¡Vamos a hacer de este momento una bonita experiencia!”.

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En otra ocasión, un vendedor de Crepes en un biergarten compartió con él que no concebía hacer un trabajo mejor que ese, siempre poniendo sonrisas en la boca de sus clientes al disfrutar de una deliciosa y jugosa crepe con Nutella… ¡¡ummm!!

Me viene también a la cabeza un empleado griego, que viene anualmente a cambiar el contador de la calefacción y que siempre llega acompañado de su sonrisa, recordando que yo soy española, y compartiendo un rato con nosotros para comentar lo bien que se siente en este país y en este trabajo, e interesándose por cómo están las cosas en “Spanien”.

Estas personas son excepcionales, ¿por lo que hacen?… ¿Por los conocimientos que tienen?… ¿Por el dinero que ganan?… No. Son excepcionales por la sabiduría que tienen, por su saber hacer, por saber disfrutar de su tarea diaria y convertirla en un momento de inspiración para las personas que tienen “la suerte” de cruzarse con ellos y verles… ¿Te lo quieres perder la próxima vez? ¿Quieres hacer algo para parecerte a ellos?

¿He conseguido inspirarte aunque sea un poco? ¡Qué tal si tú haces lo mismo compartiendo este mensaje con otros como tú ;)!

Por un septiembre excepcional… ¡¡por qué no!!


¿Estoy de los nervios? No, soy PAS

Las personas altamente sensibles (PAS) podemos desarrollar más fácilmente que los demás un buen número de cualidades: creatividad, intuición, genialidad, un agudo sentido del humor, complicidad, empatía, solidaridad, somos personas con valores, sabias, artistas, tenemos un aspecto juvenil, en ocasiones más inteligentes que la media, vemos más allá…

Los que somos poseedores de este rasgo de personalidad también podemos experimentar sensaciones molestas como sentirnos más activados que la media por situaciones que a los que no son PAS les alteran menos, al tener un sistema nervioso hiperreactivo, en ocasiones nos bloqueamos y necesitamos hacer una pausa para resetearnos (“igualic@s” que los ordenadores), percibimos con intensidad y queramos o no tooooooooooooooodo lo que sucede a nuestro alrededor: todo lo que nos dicen con palabras, lo que nos dicen sin palabras, el ambiente reinante, los ruidos, la luz, los olores, el frío o el calor… y también todo lo que ocurre en nuestro interior: palpitaciones, sudoración, diálogo interior, hambre, enfermedad… y claro, tanto percibir, tanto percibir… ¡cansa! Y luego un@ necesita nuevamente… hacer una pausa con más frecuencia que los no PAS.

Además, los PAS somos más vulnerables a los padecimientos psicosomáticos, a caer en adicciones y a trastornos como la ansiedad y la depresión…

El segundo y el tercer párrafo no te han gustado tanto si tú también eres PAS… ¿verdad?

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Bueno… ¡la vida misma! Todo tiene una parte positiva y otra no tanto. Lo más importante es que siempre podemos HACER algo al respecto. Nosotros no somos defectuosos, simplemente somos en cierto modo diferentes, lo cual está muy bien, porque todos lo somos de alguna forma y eso enriquece y mucho a las sociedades y sistemas que lo saben aprovechar. Los PAS tenemos simplemente un ritmo distinto y nuestro reto es encontrarlo y adaptar nuestra vida a ese ritmo porque cuando lo hacemos emerge la gran fortaleza que tenemos en nuestro interior, y si no lo hacemos, ya sabes lo que decía en los párrafos dos y tres…

Lo que acabo de contar es un pequeño resumen de lo que puedes encontrar en el altamente recomendable libro de Elaine Aron: El don de la sensibilidad. Si eres PAS, si hay alguien en tu círculo próximo que lo sea (representamos alrededor del 25% de la población), si eres terapeuta, directivo, educador, profesional sanitario o político… este es tu libro. Teniendo en cuenta que todos pasamos por etapas de especial sensibilidad en la vida, incluso un no PAS puede sacar buen provecho del mismo.

¡Ah! ¿Qué no sabes si eres PAS? Échale un vistazo a este Documental y a esta otra entrada del blog.

Ojalá que esta información llegue a muchos PAS que no saben que lo son – como yo misma hace poco más de un año… ¡y eso que soy psicóloga y coach! Te digo yo que en casa del herrero…-. Cuando  lo sepan y reordenen su vida, van a experimentar mucho bienestar. Con ese deseo lo comparto ¿me ayudas a difundirlo?